sábado, 6 de junio de 2009

El hombre de Tian'anmen

Los héroes del pueblo son inmortales.

Mao Zedong (Inscripción del obelisco de la plaza de Tian'anmen)

¿Dónde estarás hoy? ¿Qué será de tu vida? Callado pero firme, oponiendo débil carne a grueso metal, allí te alzaste, sin nombre, sin discurso. Tú solo, pequeño, diminuto en la plaza más grande del mundo. Esa plaza gobernada el miedo y la represión. Feroz héroe del pueblo que jamás saliste endiosado en un monumento alzando tu puño, ni tu hoz, ni tu martillo, sólo tú, sin armas más que tus brazos, sin fuerzas más que las de tus palabras. Enfrentado a la grandeza de las mecánicas orugas de los tanques, no desfalleciste por más que la sombra de Mao cayera sobre tu espalda. Débil hombre determinado a cambiar el rumbo sin saber que millones de ojos estarían pendientes de ti, de tu obstinación, de tu valor. Únicamente por permanecer de pie, resistiendo, el mundo te guarda respeto. Un sencillo gesto de soledad para decir a todos que China sigue viva, que nadie puede controlar los designios de millones de personas secuestrando sus mentes y sus vidas. No hay dragón, por muchos años que pasen, que pueda con un hombre rebelde como tú.

Estos días se cumplen el vigésimo aniversario de la masacre de Tian'anmen, de la que aún hoy no se conoce con seguridad cuántas personas murieron a manos de gobierno chino. Sangre inocente derramada, como otras veces, por intentar forzar la maquinaria, por tratar de torcer la dirección de las agujas del reloj, por querer parar los engranajes. Este hombre es símbolo de todos aquellos que murieron allí, reivindicando libertad. Este minúsculo hombre sin nombre del que nada se conoce, ni siquiera hoy, me hace pensar en lo ridículo que pareceremos los que pretendemos cambiar las cosas sentados en nuestros sofás o frente a una pantalla de ordenador. Los que hablamos y hablamos sin cesar polemizando sobre lo que está bien o mal y nunca saldremos de los seguros muros de nuestro hogar. A todos nosotros, el hombre de Tian'anmen no da un ejemplo de valentía que ninguno podremos jamás en la vida ni siquiera probar.
Paradójicamente, las palabras del viejo Mao en el obelisco de la plaza adquieren una nueva dimensión brindando la inmortalidad al hombre frente al tanque. Sin embargo, veinte años después, el partido comunista sigue queriendo dominar la vida de millones de chinos. Ilusa idea que cada dictadura cree posible sin caer en la cuenta que la mente es libre y que no hay consignas, ni libros rojos, ni purgas, ni represiones que puedan cambiar este hecho. Y aunque ya son décadas de comunismo en China, hubo un día que frente al poder absoluto de los emperadores y ante la tumba del Gran Timonel, un hombre se hizo fuerte y dijo NO.

22 comentarios:

senses or nonsenses dijo...

tío, me has puesto la carne de gallina. un post importantísimo.
tb pensaba haber recordado Tiananmen de algún modo, pero con masacres semejantes no valen demasiado las palabras. pero tú has hecho el mejor homenaje posible.
un acto poético como éste, idealista y poco eficaz seguro, ni quiero pensar qué fue de este hombre, o si sigue vivo, nos vale a los que queremos seguir creyendo que otro mundo es posible.
dentro de otros 20 años otras generaciones verán estas imágenes, como la flor en el fusil, como la mujer negra que se negó a ir en la parte trasera, como Stonewall...

las cosas siguen igual, o peor...
prohibido protestar.
aquí, ahora dirían de él que es un antisistema.
ja, violento-lento...

un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

Magnífico post y magnífico homenaje a ese pequeño gran hombre anónimo. Como dice SENSES, han sido individuos quienes a veces han conseguido cambiar el rumbo de las cosas con sus pequeños gestos convertidos en grandes gestas. Muchos besotes, M.

Vivian dijo...

Merecido y precioso homenaje al hombre sin nombre, que se convirtió en símbolo posiblemente sin pretenderlo ni saberlo.
Estoy tan, tan de acuerdo con tus reflexiones, pero no soy tan pesimista respecto a lo que podemos hacer en la lucha del día a día, tal vez no podamos cambiar el mundo, pero yo me conformo con intentar que mi pequeño mundo sea un lugar agradable para aquellos que andan conmigo por él, posiblemente sólo una gota en el mar, pero gota a gota se llenan los vasos.

Un beso

pe-jota dijo...

Hay heridas que nunca llegan a cicatrizar, y tal vez esa fecha acabe siendo lo que con el tiempo pase a formar parte del momento en que el partido único empezó a declinar, a veces quisiéramos que las cosas fueran más deprisa, pero cada cosa tiene su tempo, y la historia es una suma de tempos, por desgracia la más de las veces tempos trágicos, que acaban marcando puntos de inflexión, aunque al principio no nos lo parezca.

arguifonte dijo...

Cuánta razón tienes y cuántos gallitos hay entre tan pocos héroes.

dvd dijo...

Es, sin duda, una de las imágenes del siglo XX. Lo horrible (y lo miserable) es lo poco que las "grandes potencias defensoras de la libertad" han puesto sobre la mesa en torno a China y sus barbaridades. Lo del gigante dormido ya no cuela.

Capri c'est fini dijo...

*Senses, gracias por tus palabras, destilan buenos ojos hacia lo que escribo. El simple acto de este hombre de pararse frente a una fila de tanques es un hecho insólito cuando el sentido común y el instinto de conservación dictan poner los pies en polvorosa. He ahí su valor y además que no pensó en que quedaría para la posteridad como ejemplo de rebeldía y oposición democrática. Yo también he pensado en lo de antisistema y en las connotaciones negativas que esta palabra está tomando, generalmente por parte de los intransigentes y los intolerantes. Todos aquellos que no se dan cuenta que cualquier sistema, por definición tiene fallos y deben ser continuamente reformados. Gandhi era un antisistema y este hombre de Pekín también, pero siempre en el mejor sentido de la palabra. Un abrazo.

*Merche, ni él mismo se daría cuenta de la importancia de un pequeño gesto que hizo ya hace 20 años. Pero yo también soy de la opinión que los cambios más profundos son una larga sucesión de cortos gestos como el de este hombre. Parece que no ha cambiado nada en China, pero aquel día este hombre hizo algo insólito: demostrar al mundo que tantos años de maoísmo no han conseguido lavar el cerebro a toda la población. Un beso.

*Vivian, tienes razón, quizá he sido demasiado pesimista en mis conclusiones. No lo pienso del todo y sé de la importancia de los pequeños gestos que todos podemos hacer para cambiar pequeñas cosas que finalmente se hacen grandes cuando calan hondo en la sociedad. El efecto contrario es el conformismo y el total inmovilismo y eso sí que no puede ser. No todos luchamos contra tanques, ni somos Luther King... pero podemos hacer algo. Un beso.

*Pe-jota, tienes razón, nunca sabemos cual es el punto de inflexión o el principio del fin de algo hasta que ha pasado. Por eso este tipo de gesto contra un régimen todopoderoso tienen un valor especial. ¿Veremos el fin de la dictadura en China? Pues no lo sé, pero habrá que estar atentos... Un abrazo.

*Arguifonte, parece que ahora todo el mundo es un héroe, Rafa Nadal, una selección de fútbol, Belén Esteban... y sin que tenga nada contra éstos, la palabra héroe se les queda muy grande, porque cuando llega un héroe de verdad cualquiera se siente empequeñecido. Un abrazo.

*DVD, lo de China es desde luego un caso sangrante, el capitalismo más feroz para ganar dinero en un mundo controlado por el comunismo... toda una paradoja, pero que les da muy buenos resultados. Sin embargo no soy partidario de romper lazos con China, porque ese tipo de actitudes finalmente las paga el pueblo llano, que ya tiene suficiente con lo que que tiene. Hay que sentarse con China pero sin olvidar quien es. Eso creo. Un abrazo.

Le poinçonneur dijo...

Yo creo que los chinos han conseguido la cuadratura del círculo: comunismo a su manera. O sea, que al pueblo llano lo contentan a base de móviles y hamburguesas occidentales, organizan en la práctica un capitalismo salvaje que da divisas e ingresos que, imagino, administrarán las élites, y, con todo eso, camuflan una dictadura férrea que no deja salir ni a un mosquito.

Maquiavelo estaría admirado.

panterablanca dijo...

Desgraciado el país que necesita héroes, decía Bertolt Brecht. Pues eso, poco más que añadir.
Besos selváticos.

Capri c'est fini dijo...

*Poinçonneur, el gobierno chino (que no los pobres chinos, que son unos mandados) sigue la máxima de "Capitalismo en el exterior, comunismo en el interior". Una fórmula que le ha dado enormes alegrías monetarias. Pero los que crean que la fórmula china ya no es comunismo es porque desconocen el enorme entramado de informadores del partido repartidos en cada barrio, las limitaciones de censura informativa y los campos de reeducación. Vamos, una régimen comunista de los de toda la vida, por mucha hamburguesa y olimpiada. Creo que con China hemos perdido en Occidente perspectiva, cayendo en su engaño de seducción capitalista. Un abrazo.

*Pantera, esa frase lo resume todo: desgraciada China, pasar del feudalismo de los emperadores a la represión del partido. Y con la población más grande del planeta. Muchos besos.

eva al desnudo dijo...

Bravo Capri, es importante no olvidar los pequeños y grandísimos gestos como el que acabas de escribir aquí. Seguramente también caerá en el olvido, pobre individuo anónimo. Letal para dejarnos a cuadros sentados en el sofá.
Hace un rato, en un programa sobre el lujo en España en el que han enseñado las casas, los barcos, los coches, los pura raza, los campos de golf, y bla bla bla..han dicho que el mundo es de lo que saben luchar...¿A qué tipo de lucha se referian?

Besos

Peggy dijo...

Triste , muy triste episodio de la historia contemporanea

JLO dijo...

la foto sola pone la piel de gallina... la historia, el contorno la engrandecen aun mas...

despues del comentario de senses mucho mas no se puede comentar aqui ja...

salu2


pop life

Strawberry Roan dijo...

¡Veinte años ya!

A los estudiantes se les calló con todo el peso de lo que precisamente protestaban. Me gustaría saber qué hubiera pensado Hu Yaobang.

CRISTINA dijo...

Nada que añadir a ese precioso post y a los comentarios. Sólo la pena de que de momento nada haya servido para nada.

Besos

Capri c'est fini dijo...

*Eva, como puedes ver por el blog, yo prefiero los pequeños gestos de resistencia a las grandes gestas heroicas. A estas últimas las veo falsas y aumentadas siempre artificialmente por quien lo vio, lo vivió o le interesa. Y en cuanto al programa de lujo que comentas: ¿por qué siempre se confunde lucha con ambición? ¿Por qué están tan bien vistos los ambiciosos que son capaces de pisar cabezas con tal de sobresalir? Dicen que ese es el éxito, pero yo así no lo concibo. Un beso.

*Peggy, tienes razón, lo malo es que vaya olvidándose y pase a formar parte de la Historia como un objeto de museo, como la batalla de Waterloo o el tratado de Tordesillas… Besos.

*JLO, la imagen es potentísima, estremece ese valor casi suicida. Saludos.

*Strawberry, sí, pasa el tiempo… veinte años. Yo también me lo pregunto, qué fue de él, he leído que puede que escapara y viva en Taiwán. La otra posibilidad (ya te la puedes imaginar) es macabra y muy triste. Espero que no se haya cumplido. Un abrazo.

*Cristina, aparentemente no sirvió de nada, pero no del todo. Cambió la imagen que en Occidente teníamos de China y aunque el país siga igual, al menos tenemos la certeza de que hay una cierta oposición al muro que es el partido comunista chino. Un beso.

Justo dijo...

Países que han atropellado los derechos humanos y cometido genocidios hay muchos, no sólo Alemania.. aunque políticamente ha interesado mucho subrayar el horror alemán -que lo fue, inconmensurable- y hacer como que no se ve lo sucedido en otros.. y no me vale el cuento de que en China el concepto derechos humanos es diferente.. el horror es universal, en todas las civilizaciones sabemos bien lo que es..

Capri c'est fini dijo...

*Justo, desgraciadamente en la historia de genocidios y calamidades cada país tiene su página negra. Cada una es por si lo suficientemente horrible como para dar lecciones de moralidad de unos a otros. Estoy de acuerdo contigo en que el argumento cultural con China y su represión no sirve más que para una burda excusa. Las muertes no conocen de diferencias culturales, son igual de feas en todas partes del mundo, se hable la lengua que se hable y se rece lo que se rece.

Un abrazo.

Antonio dijo...

Bello homenaje para el anónimo que se cruzó en el camino del poder e hizo vacilar a su maquinaria militar. Lástima que aún mucha gente justifique a semejantes titanes vestidos con dogmas sociales y cuentos chinos. El poder siempre pretende una justificación divina y promete una vida mejor en el otro mundo o en éste, que nunca llega. La cruz afilada o la hoz y el martillo, terminan siendo aparejos de esclavitud y sometimiento.

Saludos.

Capri c'est fini dijo...

*Antonio, bienvenido a Capri. Creo que el gran mérito del hombre de Tian'anmen fue precisamente mostrar al mundo la verdad del régimen chino. Puede que haya todavía quien crea en sus bondades, pero eso es porque hay gente que no quiere ver. Los símbolos siempre se han usado para subyugar, por eso hay que cuestionarlos por sistema, bien sea la cruz, bien la hoz y el martillo, bien la svástica...

Un saludo.

Madame X dijo...

A mí también me has puesto la carne de gallina. Qué hermoso y triste homenaje.

Un beso.

Capri c'est fini dijo...

*Madame, me ha quedado triste el homenaje porque es una historia triste de final indeterminado probablemente infeliz. Pero creo que lo merecía...

Besos.