domingo, 22 de noviembre de 2009

¿Debatimos?

Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolver el problema. ¡Enfrentarse a él!


Conocen las reglas, comienza el debate:

-Yo, yo, yo, yo, yo pienso, yo creo, yo opino, según mi propia experiencia...
-Pero ¿quién eres tú? No, no, no, más bien yo, porque yo he estudiado, yo he leído, yo creo y opino.
-Tu visión no es la real, yo he estado con ellos y ellos me consideran de confianza. No tienes ni idea de lo que trata.
-Tú y tú, hablemos de ellos, porque tu percepción está demasiado viciada por la cercanía. Hay que distanciarse de una realidad para analizarla.
-¿Qué yo? Pues tú y los tuyos no estáis interesados en llegar a un acuerdo.
-Nosotros estamos siempre abiertos al diálogo, pero no a cualquier precio y tú lo sabes.
-Sí, sí, no me hables de diálogo, porque ponéis tantas condiciones que es imposible ponerse a hablar con vosotros.
-No puedo creer que me acuses de eso. ¿Yo? Pues tú, tú y tú...
-Tú más, tú más...

Serénense, no podemos seguir discutiendo de esta manera. Aquí se acaba el debate.

¿Hay alguna manera de llegar a un acuerdo?¿Podemos creer en el consenso?¿Lo que está en juego siempre está teñido de intereses egoístas?

18 comentarios:

Le poinçonneur dijo...

Consenso, mágica palabra.

Tan difícil en nuestra idiosincrasia.

Por no decir imposible.

Merche Pallarés dijo...

Típico "debate" carpetovetónico. Aquí cada uno va a lo suyo y la idea de debatir civilizadamente no existe. Siempre deriva en bronca. Muy bueno tu post. Besotes conciliadores, M.

Suel dijo...

Si bueno, hay gente que debería volver a primaria a que le expliquen el tema de la comunicación otra vez. Eso de que en un diálogo hay que hablar y, sobre todo, escuchar al otro.
Y de paso a más de uno también le debrían volver a explicar el tema de la educación....

Ainhoa dijo...

Me ha encantado el comienzo "yo, yo, yo, yo...". ¿Cómo se van a escuchar los unos a los otros con lo entretenidos que están escuchándose a sí mismos? Por eso hace tiempo que dejé de ver los debates en la televisión. Me ponen enferma!
Besos.

Vivian dijo...

Mis impresiones tras leerte coinciden con las de Ainhoa, también me recordó a los debates en televisión, con demasiados yos para que se pueda llegar a un acuerdo.

Me gustó que eligieras el tablero de ajedrez para ilustrar la entrada, porque así parecen hoy en día los debates, más que espacios donde intercambiar y compartir impresiones, campos de batalla donde el objetivo es jaque mate al adversario para obtener la propia victoria.

Un beso

JLO dijo...

no es muy violenta la discusion - disertacion - debate. Asi q me parece coherente... aca no soelmos ser tan calmos en nada, aunq sean universitarios... sera herencia de la sangre gallega e italiana tan comun x aqui...

salu2

POP LIFE

Capri c'est fini dijo...

*Poinçonneur, mágica palabra casi imposible, muy de acuerdo... pero ¿es tan difícil dar nuestro brazo a torcer o reconocer que uno se ha equivocado o no está del todo acertado? Un abrazo.

*Merche, esa es la cuestión "ser civilizado" pero parece que no podemos separar nuestras pasiones de los debates intelectuales. Un beso.

*Suel, jo, cuán útiles fueron las clases de primaria y cuán fáciles las olvidamos cuando somos mayores, por la estúpida razón de creer que son conocimientos que ya no necesitamos. Pero siguen siendo absolutamente necesario, es lo básico... Un beso.

*Ainhoa, los debates parecen que son para lucirse uno, en lugar de llegar a un acuerdo común. Pasa en los televisivos, en los parlamentarios e incluso en los académicos. No me gusta la persona que cree que sus argumentos son oro y los únicos válidos. Un beso.

*Vivian, el tablero de ajedrez es una perfecta imagen del enfrentamiento. Me gusta mucho ese juego, es muy simbólico. También como he dicho arriba... ¿qué interés tiene escucharse a si mismo? ¿No nos cansamos de tanto escucharnos? y ¿por qué nos cerramos a las ideas de otros? Ojalá no sea algo que vaya en el alma humana, porque si no, pobre humanidad. Un beso.

*JLO, no quería que fuera deliberadamente zafia, porque si lo pongo así, además de falta de comunicación, hay falta de educación y el problema se duplica. No es propio de Argentina, en España, también nos acaloramos demasiado con los debates y discusiones, en cualquier ámbito, desde un bar hasta la universidad. No sale la vena pasional... cuando deberíamos guardarla para otras cosas... Un abrazo.

theodore dijo...

Es que el hombre desde que nace tiñe de egoismo todo lo que le concierne. Por suerte o desgracia, la pasión es lo que nos hace humanos.

El consenso es prácticamente imposible, como mucho se llega a unas tablas forzadas en las que cada uno sigue pensando lo mismo...

Saludos.

Uno dijo...

La gente no discute para resolver. La gente no discute ni siquiera para convencer.Discute para ganar.
Nadie escucha. Todo son ideas preconcebidas. Y mucho adiestramiento.

Capri c'est fini dijo...

*Theodore, lo que nos hace humanos es la razón y es la que debería imponerse en las discusiones intelectuales. La pasión está para otras cosas, que no digo que no sea necesaria. Y las tablas, a veces, son útiles, no es cuestión de ir imponiendo ideas por ahí, más convencer que vencer. Un abrazo.

*Uno, muy de acuerdo, incluso a veces pienso que la gente discute para escucharse a si misma y ver como suenan las ideas dichas por su boca. Además no nos despegamos de lo que creemos que es creación nuestra, no nos atrevemos a modificar argumentos y mucho menos rectificar. Así nos luce el pelo. Un abrazo.

molano dijo...

Sinceramente, dudo de que sea una buena idea que se emitan los debates. Hablan para la galería no con el que tienen enfrente. No argumentan, buscan el mejor titular.
Estoy seguro de que, si no se televisaran, se pedirían la mitad de explicaciones y comparecencias en el congreso, por ejemplo.

Justo dijo...

Con respecto a los debates, hace tiempo que ni los escucho ni los oigo. Hace más de un año que prescindí de la TV -no tengo- y estoy encantado. Y en la radio los obvio, busco otro tipo de emisoras.

Aunque yo no he entendido tu entrada bajo ese prisma. Creo que es más amplia, ¿no? Sobre la dificultad de llegar a acuerdos entre los seres humanos, o los grupos constituidos para defender unos intereses. Y realmente así es, es muy difícil, pero no imposible.. tenemos que conservar prendida la llama de la esperanza, porque si no...

Un abrazo

troyana dijo...

Capri,
no puedo estár más de acuerdo con la cita,la única manera de vencer los miedos es esfrentarse a ellos.Hace poco además hablaba con un amigo,que la vida es peleona y no se puede bajar la guardia,cada uno a cuestas con su cruz,cada palo levantando su vela,pero sin tregua.
En cuanto al debate,creo que tod@ estamos en mayor o menor medida absorvidos por nuestros egos y así es dificil comunicar y mucho menos conectar.
Somos responsables,pero es cierto también que la sociedad en la que vivimos no nos lo pone nada facil.
Un abrazo entregado,sin ego y con ánimo de comunicación y conexión!;)

pe-jota dijo...

Hoy leía en El País un artículo sobre la década 2000-2009, y no hay nada que esté más presente que el yo, primero yo, después yo ..., y así esta todo embarrancado en el egoísmo y la autocomplacencia, un mundo estéril, un mundo de soledades, un mundo vacío.

Capri c'est fini dijo...

*Molano, los debates y más si son políticos y peor aún si son electorales no se hacen para llegar a un acuerdo en nada sino para destruir al contrario. Por eso de esos debates no se puede sacar nada medianamente constructivo. Un político jamás dirá que su oponente tiene una idea brillante o que está de acuerdo. Cuestión de antagonismos... Pero ¿es posible el acuerdo en la vida real fuera de la política? Si dejamos los pronombre Yo y tú quizá sí. Un abrazo.

*Justo, me refería por supuesto a algo más amplio que los debates de la tele, aunque estos son los paradigmas cuando se trata de discutir. El problema de llegar a acuerdos es que nadie quiere ceder nada, porque si tienes la sensación que has cedido, has perdido la batalla. Así, nos aferramos a nuestros intereses y a veces es imposible llegar a un entendimiento o un lugar común. Cuestión de no querer rendirse o de egoísmo, según se mire. Un abrazo.

*Troyana, sí, la cita es como la vida misma. A los problemas es mejor enfrentarse, sin embargo, este es más un deseo que una realidad para muchos porque hay que tener la fuerza de Hércules para afrontar tantos problemas que la vida te trae a pecho descubierto. En cuanto a los egos, yo soy de los que opina que cada uno tiene el suyo, pero cuando lo sacas demasiado a pasear, puedes correr el riesgo de que confundan a tu ego con tu persona. Besos con cariño, sin pizca de ego.

*Pe-jota, desgraciadamente no creo que sea una cosa del siglo XXI, no estabamos mejor en el XX, ni siquiera en el XIII. Va con la naturaleza humana, lo que ocurre es que deberíamos tender a controlarnos si no queremos que el mudno se convierta en una bola inhóspita e inavitable. Un abrazo.

PATSY SCOTT dijo...

La retórica es un arte. ¿Quién no estaría dispuesto a ser persuadido o convencido por argumentos de peso bien expresados/explicados?
Ahora todos tenemos convicciones inamovibles - ¿por qué? si nadie es dueño de la verdad.
En mi cole, teníamos el debate como una asignatura. Te tocaba un tema y estuvieras o no de acuerdo, debías defenderlo con argumentos sensatos. No se podía levantar la voz ni repetirse. Se daba por ganador al orador que conseguía convencer al mayor número de compañeros. Era muy difícil defender una causa en la que no creías, por ejemplo, pero excelente ejercicio dialéctico.

Capri c'est fini dijo...

*Patsy, qué difícil es tener un buen poder de convicción... a veces los argumentos no son suficientes para convencer, por lo que dices, los pensamientos inamovibles. No queremos rectificar o creemos que no sirve para nada cambiar. Lo de los debates puramente dialécticos, como tantas otras cosas, sería lo ideal, pero luego nos pierde la pasión y nos volvemos bestias pardas. Un beso.

Adrián Mariscal dijo...

Increíble manera de ponernos a reflexionar.

Gran uso de las metáforas!


Un abrazo!