sábado, 8 de marzo de 2008


No hay palabras, ni derecho, ni justicia, ni razón para la sangre vertida en el asfalto, para el dolor profundo, para arrancar la vida. No hay justificación para arrebatar la rutina, ni para hacer sonar las pistolas, no hay ideas que lo merezcan tanto. Ante toda esa brutalidad, sólo silencio, no hay palabras, no, no, no.

8 comentarios:

pe-jota dijo...

La violencia jamás podrá crear sólo destruir y acabará por devorar a sus propios hijos cual Saturno, pero siempre habrá una luz que nos aliente y de fuerza para continuar aunque a veces el cansancio nos pueda.

Capri c'est fini dijo...

Sabias palabras Pe-jota, que llegue la luz.

Sibyla dijo...

Me uno a esa idea, no existen ni existirán jamás palabras, que justifiquen hechos tan infames!

El respeto a la vida ante TODO!

Seguiremos luchando, viendo esa luz, al final de este oscuro tunel.

Saludos:)

Madame X dijo...

Podemos guardar silencio en señal de duelo y respeto. Pero al final tendremos que hacer uso de la palabra para acallar las pistolas. No hay otro camino.

X

Caronte dijo...

Silencio para guardar respeto y acción para votar hoy masivamente, justo lo contrario de lo que piden sus asesinos y los miserables que los apoyan. 1 saludo.

Capri c'est fini dijo...

Silencio por impotencia, por rabia, por respeto a los muertos, por no creer que está pasando, que no significa quedarse indiferente. Como bien dices Madame, las palabras deben sonar más que las pistolas. Un beso a todos.

desconvencida dijo...

Estoy contigo, Capri, no hay palabras...

el otro amante dijo...

Me uno al comentario general, no hay ninguna justificación para acabar con una vida.