sábado, 5 de julio de 2008

La culpa escondida

Lo que se barre debajo de la alfombra, algún día termina por poner la alfombra en movimiento.


No ocurre nada aparentemente, sólo los pequeños hechos de la vida diaria en la calle, el cartero dejando las facturas en el buzón, la anciana vecina paseando su caniche, los coches ocupando los huecos junto a la acera... Todo grabado en una cinta de vídeo, enfocando una casa, nuestra casa. Nos vigilan. ¿Qué pretenden? No hay ninguna amenaza, pero es enteramente amenazador. Llamemos a la policía. ¿Para qué? Se reirían de nosotros. ¿Qué hacemos? De momento, únicamente esperar. Con impotencia, la mujer mira al frente, sentada en el sofá del salón. No puede creérselo. El marido está igual. Sólo un pequeño dibujo infantil acompaña a la cinta como pista. Le resulta vagamente familiar. Pero es imposible, todo eso ocurrió hace muchos años, está ya olvidado, enterrado. Busca con detalle alguna pequeña referencia a la sospecha que tiene en la cabeza, pero en la cinta no hay nada reseñable, sólo la fachada de la casa. Ella se levanta, sigue atónita, y empieza a deambular nerviosa. ¿Qué buscan de nosotros? Nunca le hemos hecho mal a nadie, le dice a su marido. ¿Nunca? piensa él, intentando no mostrar su cara de preocupación. Algunos cabos comienzan a enlazarse.

Caché (Escondido) (Michael Haneke, 2005) pasa de ser algo más que una película de intriga. Se pregunta constantemente sobre cuestiones que normalmente ni aparecen unidas al suspense. Cuando una amenaza, en otras películas, se cierne sobre los protagonistas, casi ni importan las razones porque son delirios de perturbados, obsesionados o psicópatas. Pero en esta, la amenaza no cae de sopetón sino que se dosifica en cintas o dibujos, desquebrajando la frágil armonía de una familia de clase media-alta. Es curioso como parecemos inexpugnables como castillos y luego la más mínima alteración convierte nuestra fortaleza en un castillo de naipes. Eso ocurre en Caché, donde Georges (Daniel Auteuil) y Anne (Juliette Binoche) viven plácidamente en su burbuja burguesa con las mínimas preocupaciones derivadas de la superficialidad y de pronto algo retorna del pasado. Una especie de venganza sutil, un aviso de que saben quiénes son, dónde viven y cómo se mueven. Las incipientes sospechas de Georges se van convirtiendo en certezas con el paso de los días. Surge la culpa. Alguien con el que se portó mal en la infancia vuelve para hablar con él.

Tendemos a encerrar nuestros errores del pasado en una habitación de la que perdemos la llave. Es un mecanismo lógico de autodefensa. Sin embargo cuando algo se mueve dentro, sufrimos una culpa tremenda, queriendo arreglar lo ya irreparable. Tememos que nuestra formada reputación se volatilice por una locura de juventud o similar, pudiendo llegar a cometer errores nuevos para tapar el anterior, con la desmejora de que esta vez sí somos plenamente conscientes de que hacemos algo mal a sabiendas. Defendemos con uñas y dientes nuestra indulgente tranquilidad burguesa, dando la espalda a tantas cosas que ocurren en el exterior. ¿Hasta cuándo te acompañan los errores? Los errores se van desdibujando con el paso del tiempo. La culpa siempre permanece más de lo que uno quisiera.

21 comentarios:

atikus dijo...

Pues no he visto la peli, el tema es interesante, ella, Juliette Binoche, me gusta, asi que me apunto la peli, gracias por la recomendación!

saludos

Lula Fortune dijo...

De nuevo me ha venido a la cabeza otro título de Woody Allen: "Delitos y Faltas" o ¿qué precio estaríamos dispuestos a pagar por preservar nuestra "acomodada" vida?. En las dos pelis, acaba pagando el más débil, el más desfavorecido.
Pero me quedo con el demoledor final de Allen. Qué le voy a hacer, soy una fan incondicional del neyorkino!!!
Besitos sin esconder nada.

pe-jota dijo...

Me encantó!!!, al igual que tu la recomiendo encarecidamente.

panterablanca dijo...

Interesante recomendación, la tendré en cuenta.
Un lametón de pantera.

Perséfone dijo...

Me gusta la trama y por lo que nos cuentas es de esas películas que te dan que pensar.

Será la próxima película que veamos mi pareja y yo el viernes después cenar (como todas las semanas, se ha vuelto casi un ritual).

Gracias por la recomendación (y también por tu amable visita)

Anónimo dijo...

Me comprometo a ver esta película por tus observaciones sobre los errores del pasado y la culpa. Me alarmó--positivamente--tu atino respecto al sentimiento de culpa en particular y tal vez la peli pueda ayudarme a explorar esto aún más.¡Vaya que lo necesito! ;) Hace recordar el cuento de Poe "Tell Tale Heart" ¿lo conoces?

De todos modos,me he convertido en una fiel a tu blog y aunque no siempre comento se me ha hecho imposible no leerte...:)

Merche Pallarés dijo...

Suena muy interesante la peli, a ver si llega a Ibiza... Pero no creo que uno/a se olvide de los errores que se han cometido a lo largo de la vida que, normalmente, han sido muchos. Están ahí. Aunque uno/a no los cuente, estan ahí... y son inolvidables. Besotes, M.

Senses & Nonsenses dijo...

jo, pues dos veces que he intentado verla, no ha podido ser, es como una maldición. ...y después de leer tu entrada aún tengo más ganas.
me encanta haneke (que ganas de ver 'funny games'), y adoro a la binoche.
'la pianista' fue un mazazo que se me pone la carne de gallina sólo de recordarla.

por otro lado, fue un alivio descubrir que la culpa no existe. aunque a ver quién se libera tan facilmente del sentimiento de culpabilidad. ...que tire la primera piedra.

un abrazo.

Capri c'est fini dijo...

*Atikus, te la recomiendo, aunque también he leído opiniones muy críticas sobre ella. Yo creo que el tema da mucho de sí. Espero que te guste. Saludos.

*Lula, yo también soy fan incondicional de Allen, así que me parecen geniales tu referencias a él. También si te das cuenta en Match point el protagonista hace lo indecible porque su secreto no comprometa la vida social que se había ganado. Allen tiene ya tantas pelis que siempre puedes relacionar cualquier tema con una de él. Veremos como le fue en su aventura española. Besos.

*Pe-jota, bien, tenemos buen gusto, ¿no te parece? jejejeje Un saludo.

*Pantera, es interesante la idea. Si la ves, ya me lo dirás. Lametones y más lametones.

*Perséfone, bienvenida a Capri y gracias por devolverme la visita. Espero que os guste, ya me contarás. Si no, siempre me puedes echar la culpa, pero nada de polémicas de pareja. Un saludo.

*Anónimo, sólo espero que disfrutes de la película. Los cuentos de Poe está claro que fueron pioneros en esa clase de terror interior psicológico. Gracias por la fidelidad, cuanto me alegra!!!! Espero no decepcionar. Muchos besos.

*Merche, supongo que en cualquier videoclub de Ibiza la encuentras o si no recurriendo a la Mula... Bueno, estoy en parte de acuerdo contigo, pero hay errores del pasado que con el tiempo se empequeñecen tanto que se hacen insignificantes. Todo es cuestión de lo que hagas, eso sí, si has sido psicokiller en tu juventud supongo que eso deja huella. Besos.

*Senses, pues con esos antecedentes tienes que verla porque al menos te parecerá interesante. Para mí, La pianista es un peliculón que me puso los vellos de punta y Huppert está soberbia. Por otro lado, tienes razón, deshacerse de la culpabilidad es muy difícil, solemos tener el sentido de culpa muy alerta y sus consecuencias nos duran por años. Es bueno luchar un poco contra eso (que no sé si es natural o creado por la cultura judeo-cristiana, como suelen decir) porque si no caemos en ser temerosos, ahogados por nuestras culpas. Un saludo.

princesadehojalata dijo...

Es un director interesante, ví Caché en su día y me resultó bastante inquietante, aunque nada comparado con Funny games...horror en estado puro. De ésta ví la versión alemana, pero he leído que la versión americana, también dirigida por él y en los cines estos días, es idéntica a la alemana, plano por plano. Todavía me resulta extraño que haya hecho dos veces la misma película, a ti que te parece?
Besos.

Merche Pallarés dijo...

Ja, ja, psicokiller no he sido... pero he hecho daño a gente muy querida lo cual me pesa en la conciencia como una losa... Besotes, M.

CRISTINA dijo...

No he visto la peli.
En cuanto al tema de "la culpa", creo que en general los que más se sienten culpables por algo, los que además intentan reparar el error sólo porque creen que es su deber hacerlo, son los que hicieron algo malo sin querer, los que a pesar de eso malo que hicieron son buenos. Los malos de verdad ni reparan, ni piensan en lo que hicieron ni mucho menos tienen el más mínimo sentimiento de culpa.

Saludos

JLO dijo...

esto de la culpa q dices me hace acordar a la peli de Woody y tu comentario...

yo tmb soy fan de Allen y le perdono todo.. o casi todo... ja

te pongo en mis links para no perderte el rastro...

buen blog... salu2...

Cuando el arte ataque

Capri c'est fini dijo...

*Princesa, lo de la doble versión de Funny Games no me gusta, ¿por qué hacer la película en Hollywood idéntica a la otra? La única razón que veo es que quiera entrar en el mercado americano por cualquier manera y sería esto lo que le ofrecerían... no sé... veo que no tiene sentido doblar una película, incluso le veo más sentido en el caso de que se homenajee otra, pero autoplagiarse me parece de falta de ideas. Caché no es de horror, más bien de intriga con algunos momentos en que se te hiela la sangre de lo crudo de la historia. Un beso.

*Merche, ya me imagino que no has sido psicokiller. En cuanto a que lo que has hecho a gente que quieres... bueno, el pan nuestro de cada día de casi todas las personas. Quien bien te quiere, te hará llorar, no? con que lo sientas es suficiente. Besos.

*Cristina, hummm, no estoy del todo de acuerdo. Hay gente que es frío como el hielo y que por más que vea lo malo que han hecho no se arrepiente, pero no todos son así. A veces cometes errores no por maldad, sino por inconsciencia, por malentendidos o por imprudencia. No creo que sea un problema de buenos y malos, porque los supuestos malos tienen conciencia, salvo que seas un sociópata o un psicopata o algo parecido que disfrutes con hacer daño. El tema de la culpa y la conciencia es algo más complicado que dividir a las personas en buenos y malos. Besos. Gracias por tu comentario.

*Jlo, no sé si porque Woody Allen es judío que el tema de la culpa está muy presente en sus películas. Incluso ya ha sido citado en los comentarios antes. Ya sabes que me parece un genio y encima a película por año que es lo mejor, que no se hace de rogar. También te seguiré. Gracias por el enlace. Un saludo.

Merche Pallarés dijo...

Si eres tan fan de Woody Allen, lee mi post sobre él. Se titula "Woody Allen y Al Pacino". Besotes, M.

Eduardo dijo...

Otra vez coincido con pe-jota y contigo. Caché enfoca como pocas películas la reacción humana ante la amenaza "racional", y muestra la sobrerreacción que se produce cuando tenemos miedo. Y sin recurrir a zombies.

Capri c'est fini dijo...

*Leído tu post, Merche, menuda historia, conozco a alguien que coincidió con Woody Allen, eso sí que es un Match point. Besos.

*Eduardo, y se agradece mucho no ver a zombies (que no le van a Juliette Binoche). Es como dices, un miedo racional pero tremendamente inquietante. Me gustó la faceta de lo fácil que es desestabilizar una feliz familia de hoy en día. Un saludo.

pon dijo...

No he visto la peli, parece muy desasosegante........incluso de terror. Me la apunto.

Capri c'est fini dijo...

*Pon, apúntantela y que no pases mucho miedo. Eso sí no hay ni sangre ni monstruos ni zombies (bueno algo de lo primero sí hay). Que te desasosiegues felizmente. Besos.

Justo dijo...

Comparto tu admiración por esta película. Yo la clasificaría dentro del género de horror moral.

Además, está muy de actualidad por el momento tan lúgubre que vive el proyecto europeo, y la política de mano dura hacia los inmigrantes.

Por cierto, ¿no te recuerda el principio un poco al de Carretera Perdida?
Muy buena la comparación con "Delitos y faltas", el trasfondo es el mismo, aunque el tono sea radicalmente opuesto.

Un abrazo, Capri

Capri c'est fini dijo...

*Justo, claro que sí, además el tema inmigrante (que no lo he citado para no desvelar) es importante en la película. El punto de partida tiene un aire a Carretera perdida pero con un tono absolutamente diferente (un peliculonazo también). Con Allen tiene Haneke en común que mira al mundo del matrimonio burgués, pero sólo eso... Un abrazo.