miércoles, 22 de octubre de 2008

El crepúsculo de los dioses

Conozco su cara. Es usted Norma Desmond. Antes trabajaba en las películas. Era una de las grandes.
Yo soy grande. Son las películas las que se han hecho pequeñas.


No necesitábamos diálogos, teníamos expresiones. El diálogo es un continuo bla bla bla que entorpece el carisma, la emoción... y se quedó mirando hacia el infinito con una pausa dramática. El guionista la miraba atónito, una mujer anclada en gasas, prisionera del salón gótico de aquel mastodonte de casa de Sunset Boulevard. Sólo cuando él desvió la mirada, por aburrimiento de esta situación, la gran diva volvió a la carga. Habló de sus admiradores, de las miles de cartas que aún recibía e incluso de aquel príncipe indio que se ahorcó, sólo por no obtener los favores de la actriz. Le contó sus alocados planes de regreso, necesitaba reconquistar a esos espectadores que no perdonaron su retirada la última vez. Me estaba hablando con una pasión desmedida que poco ocultaba su desesperación. Se recostó graciosamente en la chaise longue y pidió a su mayordomo champán frío y caviar. Había que celebrarlo. Siempre había preparado champán y caviar en la casa, probablemente era los únicos alimentos que se guardaban allí. No cabía en su cabeza que no se hiciera la Salomé que suponía su fulgurante reentré, que a nadie le interesara ni ella, ni su guión, más que como curiosas piezas de museo. Entrechocamos las copas y a voz en grito exclamó: ¡Por nosotros! Un escalofrío me recorrió el cuerpo, por ese brindis mi destino se unía macabramente al de Norma Desmond.

La decadencia es difícil de llevar. O al menos es lo que nos muestra El crepúsculo de los dioses (Billy Wilder, 1950). La estrella que se apaga poco a poco, siendo inconsciente de su propia limitación, no quiere creer que el futuro le depara únicamente miseria y olvido. Un mundo que lanza rápidamente al estrellato a los incautos, consecuentemente, es la locura la única salida posible. Una locura trágica, que consiste en ansiar la vuelta del pasado, algo que las leyes de la Física hacen del todo imposible. Pero esa era también la grandeza de Norma Desmond (Gloria Swanson), creer que su sola presencia podría hacer capitular las leyes del universo. Aunque seamos totalmente ajenos a los delirios de grandeza de una actriz de cine mudo, todos conocemos Normas Desmonds. Tantas hay, como sus muchos retratos altivos en la mansión de Sunset Blvd, multitud de gente que se autoengaña, que se cree sus propias mentiras, que se da aires sin ser nada, que se hieren en batacazos no aceptados desde lo alto. El cacareado fin del capitalismo y su crisis de castillos de naipes, el declive del imperio americano, las numerosas edades de oro, los matrimonios perfectos, los negocios del siglo... todas son realidades que esconden su arrugada piel en tules y lentejuelas, clamando tiempos mejores. Bajan señorialmente la gran escalera preparados para un primer plano que no puede aguantar.


Vídeo-montaje con escenas de este clásico del cine.

24 comentarios:

JLO dijo...

No vi la peli pero conozco una escena memorable, la mas ironica/iconica del mismo titulo del film...

la q estan jugando al poker las estrellas en decadencia y el gran Buster Keaton, q esta en el film solo esos 10 segundos, dice: "Paso", su unico parlamento en todo el film...

genial...

salu2

Ulysses dijo...

Es cierto, las peliculas se han hecho pequeñas, efectos espeeciales y poca imaginación.
Seis Rocky,seis de la guerra de las galaxias, tres matrix,.....etc....

CRISTINA dijo...

Qué gran película! ¡Cómo han cambiado los tiempos en el cine, sobre todo en el americano! Hubo grandísimas películas entonces que ahora cuesta mucho encontrar...
Saludos.

pon dijo...

Una de las pelis más grandiosas de la historia del cine, y una Gloria Swanson que es una especie de milagro infinito.

Me ha gustado la relación con las crisis, los valores, la mediocridad en general, la decadencia y el autoengaño. Tela que cortar, Capri.
¿Cortarás más?.

El Deme dijo...

Maravillosa película. ¿No es Sara Montiel la Gloria Swanson nuestra?. Fue lo que fue y ahí se quedó, una señora que se ha negado a envejecer, viviendo de su propios recuerdos, vendiéndose al papel couché, congelada en la imagen de señora estupenda...

Strawberry Roan dijo...

Pero al igual que, por ejemplo, los gobiernos de diferentes paises inyectan dinero a los bancos para intentar mantener o restaurar un sistema en el que aparentemente todo el mundo estaba muy a gusto, lo mismo ocurre con las Norma Desmond existentes en el mundo. Puede ser que sea a otros a quien les interese mantener a esas diosas por diferentes motivos que se me escapan (nunca he sido mitómano). Y es posible que las Norma Desmond ni siquiera se enteren que están aprovechándose de su valía. porque, una cosa es seguro, si han estado en un estatus (del tipo que sea) elevado, es debido a sus grandes cualidades no supuestas, aunque, una vez llegadas a la cima, no sepan bajar con elegancia por la hermosa escalera de alabastro. Todo se corrompe, todos estamos corrompidos. Y luiego nos dan pena, nos damos pena. Y nos reímos de ellas y no de nosotros.

dvd dijo...

¿Qué decir de algo tan grande? Sólo esto: http://elindefilocinesnable.blogspot.com/2008/05/fascinacin-y-divinidad.html

atikus dijo...

Jope que peliculooon!!

he vuelto de Capri ;)

saludos

Capri c'est fini dijo...

*Jlo, es cierto, tu amado Buster Keaton sale jugando a las cartas como una "estatua de cera" y dice "Paso"... La película es genial y está plagada de escenas memorables, de las que otras películas les gustaría tener aunque sólo sea una. Un abrazo.

*Ulysses, tienes razón, le falta imaginación a las películas de hoy en día, creo que el marketing ha acabado con la imaginación de los creadores de Hollywood. Y claro, no todo se puede sustituir por dinero... por eso me gusta más el cine independiente, no me gusta pecar de snob pero tiene más calidad que la mayoría de las superproducciones. Un abrazo.

*Cristina, bueno, no quiero seguir con mi lamento al cine que hace Hollywood hoy en día... pero tienes razón. Aunque claro, sólo nos acordamos de las realmente buenas. ¡Cuántas pelis malas de los 50 se quedaron por el camino! Muchos besos.

*Pon, me gusta mucho que te hayas dado cuenta de esa comparación entre las Normas y otras realidades. Este personaje y su final es muy esclarecedor de lo que le puede ocurrir a alguien que está en la cima (en cualquier ámbito) y de repente se ve sumergido en una crisis. Estoy leyendo y escuchando mucho de la crisis, pero de verdad, que no me siento con ganas de escribir sobre ella, porque ya se encargan de narrarla minuto a minuto y eso sólo hace más que agravarla. Un beso.

*Deme, pues la verdad es que creo que Sara Montiel no llega al nivel de locura que Norma, pero en fin, hay un poco de eso. En cualquier lugar, me parece bien que esa señora disfrute de la vida que le queda... y si quiere papel couché, pues que se lo den y así gana un dinerillo, que Thais y Zeus seguro que comen mucho. Un abrazo.

*Strawberry, mucha de estas estrellas no son más que pequeñas llamas en el camino de otra gente que es la que verdaderamente gana dinero con ella, usando y abusando de su talento y cuando las caprichosas directrices del mercado varían de rumbo, se arrinconan como juguetes rotos. Es por eso la pena que no da, es una tragedia para el alma de esas personas que se sienten abandonadas. Lo de las inyecciones de dinero es una medida muy discutible, que incluso la están usando en Estados Unidos, donde el Estado no se mete en esos rollos. Eso indica la magnitud de la crisis, que es planetaria... Pero es una crisis de los que ganaban dinero que ahora no lo pueden hacer a paladas sino a cucharadas y es que el lobby bancario... tiene mucho que presionar. Como verás, estoy harto de la crisis, porque los bancos lo han hecho mal y como castigo se les inyecta dinero, por su cara bonita, dinero que debería estar en bolsillos de otros. Un abrazo.

*DVD, estoy de acuerdo contigo, no hay peor mal que el sentirse retratado en algo tan trágico como esta película. Pero es que no sólo es un retrato de una situación concreta del Hollywood o del cine en general... pasa siempre cuando prescinden de ti sin tú quererlo, la resignación no es un sentimiento fácil de asumir. Magistrales Swanson y Holden, desde luego... Un saludo.

*Atikus, un peliculón sí, no sé como sabía yo que te lo iba a parecer. ¿Has vuelto de Capri y recalas en el blog que dice mil veces que Capri se acabó? Capri no existe, pero la isla esa... es maravillosa. Un abrazo.

RFP dijo...

La veo regularmente y siempre me sigue pareciendo igual de trite, sarcástica y escalofriante. Cada vez que recuerdo la bajada de Desmond por las escaleras se me ponen los vellos como escarpias. Ya la reseñé hace algún tiempo, pero a ti te ha quedado muchísimo mejor, hay que reconocerlo. De todas formas te dejo el enlace:
http://pasionesyotrosdesmanes.blogspot.com/2008/01/el-crepsculo-de-los-dioses.html
Un saludo.

pe-jota dijo...

Pero vaya si aguanta el plano, soberbia e inconmensurable escena del final, antológica y magnética, una actriz de raza y con una magia muy especial. Y sí toda una parábola sobre la decadencia y sus estragos, un tema muy oportuno.

The Nuclear Messiah dijo...

LOS ANGELES...

LASTIMA QUE LA GENTE SEA TAN TRADICIONAL Y SOLO CONSIDERE CULTURA A LO QUE EUROCENTRICAMENTE NOS HAN ENSEÑADO Y FUERA DE ELLO LO DEMAS ES BASURA...

Capri c'est fini dijo...

*RFP, hay tanto de tragedia en la película!!! ya no sólo por su propio drama personal sino por la atmósfera que perfectamente Wilder consiguió. La bajada de las escaleras es el perfecto final, el auténtico descenso a los infiernos... Es una peli para ver regularmente, como haces... Me alegro que te haya gustado mi post, pero por favor, no digas que el tuyo es peor. Un abrazo.

*Pe-jota, es un tema muy oportuno porque torres grandes caen en el olvido todos los días... para mantenerse en un negocio como el cine, basado en la imagen que proyectes, debes tener la cabeza muy en tu sitio para no acabar como Norma, diva de la prisión. La decadencia es una palabra preciosa para un estado tristísimo. Un abrazo.

*Nuclear, Los Angeles es aquel lugar inhóspito donde sólo importa la apariencia. La cultura se ha repartido justita en Los Angeles y sólo hacen caso a lo que pueda venir con dinero en las manos... a nadie más. Un saludo.

senses or nonsenses dijo...

probablemente, mi película favorita.
de correrse de gusto en v.o. y pantalla grande.

es que eran dioses...
con la muerte de Valentino hubo tantos suicidios como con el crack del 29. aquí se me acaban las comparaciones con la crisis, que me niego a relacionar con esta película. es la gran meta-película de la historia del cine. en cada visión descubro cosas nuevas. una peli ETERNA.

un abrazo.

Sibyla dijo...

Lo que lleva a las "Norma Desmond" a convertirse en personas sin dignidad, es su falta de percepción real al no querer asumir que el paso del tiempo deteriora el exterior, y merma los atributos que tienen que ver con esa juventud y lozanía ya perdidas. Sin embargo no se dan cuenta que la verdadera belleza es la interior, la belleza que más atrae es la intelectual y puede llegar a ser más poderosa que la carnal.

Me encantó la película, es una gran lección de cómo no envejecer...

Un abrazo Capri:)

princesadehojalata dijo...

También me encantó. Tienes una gran capacidad de análisis y además la transmites muy bien. Un beso Capri.

Sintagma in Blue dijo...

Maravillosa película.

Justo dijo...

Qué voy a decir, también adoro la película.. y la actriz. -Hace poco vi una de Fassbinder cuya temática es en parte similar, La ansiedad de Veronika Voss, muy recomendable también-.

((Me encanta ver cómo nos presentas variaciones sobre un tema que te debe apasionar: la simulación, la apariencia, la actuación. Aún recuerdo una entrada reciente que te quedó preciosa, el prestidigitador creo que se llamaba, o el ilusionista. Bueno, en España somos maestros en el arte de la apariencia, ahí quedaron para la historia nuestros hidalgos)).

Y dos apuntes un poco al margen:

-Comprendo la nostalgia del cine mudo que Norma Desmond sentía, al margen de otras consideraciones. Qué pena que no esté más a nuestro alcance. No hace mucho vi un ciclo entero de Frank Borzage, un director maravilloso con películas magistrales, pero casi que las que más me gustaron fueron las de la época muda.. son inigualables.

-Recuerdo la canción homenaje de Javier Álvarez a Norma Desmond: me gustaba mucho. "Los años de papel te vuelven a cegar, como a Norma Desmond en Sunset Boulevard".

Un abrazo

Capri c'est fini dijo...

*Senses, veo que mi comparación de Norma Desmond con la crisis te ha resultado chocante, nunca se me ocurriría hacerlo si no pensara que Norma es como el capitalismo herido, en decadencia que pugna por levantarse... en cualquier caso, ella es mucho más y la comparación es por acercarla a sucesos actuales. La película es magnífica, estoy de acuerdo y el duo protagonista se sale.

*Sibyla, es que entender el paso del tiempo es algo difícil, porque supone resignarnos a llegar a la muerte, por eso ansiamos parar el tiempo. Sin embargo, debemos darnos cuenta que esto no es posible y es lo que le pasa a Norma Desmons, que se obsesiona por los tiempos pasados que fueron mucho mejores. Lo de que la belleza está en el interior se ha convertido en uncliché que en nuestra actual sociedad del culto al cuerpo suena hasta inocente. Pero es una gran verdad, finalmente, sólo nos queda el interior cuando el exterior irremediablemente decae. Un beso.

*Princesa, muchas gracias, eres muy amable, me alegro mucho que te haya transmitido lo que quería decir. ¿sabes? a veces únicamente persigo eso, que llegue a que lo quiera leer. Muchos besos.

*Sintagma, maravillosa, sin duda. Besos.

*Justo, opinión unánime, Gloria Swanson está estupenda y era una gran actriz.
Sobre el cine mudo, me parece que tiene mucho encanto por lo irreal que puede parecer. Supongo que a la generación joven una película muda le debe parece una aberración, pero creo que tienen mucho sentido del lirismo y son verdaderamente curiosidades...
Sobre Javier Álvarez, parece que me has leído el pensamiento, porque justo esa estrofa la iba a incluir como frase de entrada, pero al fin decidí que una cita de la peli sería mejor. A mí personalmente me encanta Álvarez y esa canción también.
En cuanto a tu paréntesis, efectivamente el tema de las apariencias me gusta, me parece muy rico y con muchos matices, porque en general las cosas tienen una fachada que no se corresponde con el interior y es justo ese interior incógnita la parte más interesante. Parafraseo a "Las amistades peligrosas" que lo que dice la gente puede ser interesante pero es infinitamente más interesante lo que la gente pretende ocultar... Gracias a ti por seguirme, leerme y analizarme tan bien, no sabes cuanto te lo agradezco. Un abrazo.

Juan Miguel dijo...

En esta ocasión no puedo ser original añadiendo un comentario diferente en su contenido a los anteriores porque simplemente hablamos de una película imprescindible en la historia del cine, así como de un gran musical que a pesar de haber sido creado como copia de ella no sólo no la desmerece en nada sino que casi me atrevería a decir que complementa la trama con canciones como "As if we never said goodbye" (http://lamusicadelanoche.blogspot.com/2008/04/as-if-we-never-said-goodbye.html). Un abrazo.

Capri c'est fini dijo...

*Juan Miguel, en resumen, por unanimidad consideramos el crepúsculo de los dioses como una obra maestra. El musical no lo he visto ni siquiera oído pero me da un poc de repelús ese tipo de musicales adaptaciones de películas. Es un prejuicio, lo sé, pero no lo puedo evitar. Un saludo.

Merche Pallarés dijo...

Preciosa y conmovedora pelicula. Gloria Swanson hace un papel inolvidable. Pienso que para las mujeres que han sido muy bellas y/o famosas, el envejecimiento se les hace muy cuesta arriba por eso recurren a la cirugía estética tratando inutilmente de recobrar esa belleza y juventud que un dia tuvieron. Patético. Besotes, M.

Capri c'est fini dijo...

*Merche, desde luego, ese sentimiento de decadencia se narra estupendamente en la película. Si hoy tuvieran que hacer una nueva versión, la cirugía estética tendría que estar muy presente. Todo esfuerzos inútiles para volver a parecer (ojo, parecer y no ser) joven. Un beso.

Merche Pallarés dijo...

Capri querido, como dije en un post que escribí sobre la cirujia estética, los AÑOS NO se pueden operar... Esa es la tragedia de las ancianas de hoy en dia (como un botón de muestra solo hay que ver a la Duquesa de Alba...). Besotes, M.