lunes, 19 de enero de 2009

Una blusa de rebajas

El más rico es aquél cuyos placeres son los más baratos.


Era de seda negra, con mangas largas adornadas con lentejuelas de azabache. Se enamoró de ella al instante, como nos enamoramos de las cosas que deseamos y de las que no podemos prescindir. Imaginó que una blusa así sólo podía ser llevada por una estrella de Hollywood en un selecto cóctel. Alguien totalmente ajena a ella, y precisamente por eso quiso comprarla. Pero al girar la etiqueta, comprobó que excedía con mucho su pequeño presupuesto para ropa. Su mente práctica, curtida en muchos años de economizar, pensó que pronto serían las rebajas y que la blusa estaría a un precio menor. Así que no le importó esperar. De vez en cuando se daba una vuelta por los grandes almacenes para comprobar que seguía ahí, sólo para ella.
El primer día de rebajas se despertó temprano con el gesto decidido y antes que abrieran las puertas, ella ya estaba aguardando allí. Estaba deseando que el tacto gélido de la seda acariciara su cuerpo. Ansiaba esa preciosa blusa, aunque, en realidad, no sabía en que ocasión se la podría poner. Pero eso era lo de menos. Entró en la tienda de las primeras y con paso rápido, se dirigió a la sección donde colgaba su blusa. Pero por más que buscó, no la encontró. Apurada, le preguntó a una dependienta, que con desdén, le dijo que se había vendido hacía unos días.

Cuando abrió las puertas de su casa, su hija la asaltó inmediatamente. ¿Qué me has comprado? Colocó las bolsas de plástico encima de la mesa de la cocina y con un suspiro, metió la mano y le dio una camiseta amarilla. ¿Qué talla es? Voy a probármela. Y desapareció por el pasillo como una exhalación. Sacó, uno a uno, los artículos que había comprado, unas zapatillas y unos pantalones para su marido, una sudadera para su hijo y un jersey blanco de cuello alto para una ahijada. Por último, del fondo de una bolsa, sacó unos pendientes largos de bisutería. Se acercó uno a la oreja y viéndoselo en el reflejo del cristal de la ventana, pensó que si entornaba un poco los ojos parecían diamantes auténticos. Como los de los Oscar.

22 comentarios:

nomolamos dijo...

decepciones .... hay tantas al cabo del dia....
.... y las malditas rebajas, que son un engañoooo....
un besito cielo

Stanley Kowalski dijo...

Excelente relato, me encantó. Es el vivo retrato de la frustración, del sueño imposible, del inmundo´límite que te ponen para decirte que eso no es para vos.

Te mando un beso.

Merche Pallarés dijo...

Muy buena y exacta descripción de lo que en realidad son las "rebajas": una farsa en cuya trampa muchos caen como moscas... Besotes, M.

arguifonte dijo...

Estupendo relato, me ha encantado. La parte final de la mujer frente al reflejo del cristal es genial.

Luz de Gas dijo...

preciosa entrada, enhorabuena, tristemente hermosa.

Besos

desconvencida dijo...

Me ha encantado el relato, Capri... me recuerda al sacrificio que hacen tantas madre de familia (me has recordado a la mia) que antes que pensar en ellas se encargan de comprar cosas a los demás miembros de la familia, quedándose ellas con algo de menor valor, pero sintiéndose satisfechas igualmente....

Lúcida dijo...

La felicidad puede encontrarse...hay mucho caminos.

Vivian dijo...

Precioso y entrañable texto.
Leo que regresaste a Madrid, suerte y espero que encuentres/consigas lo que andas buscando…

Un beso

Capri c'est fini dijo...

*Nomolamos, bueno, decepción y rebajas es un binomio muy, pero que muy concordante, no crees? Engaño o no muchos picamos en los malditos descuentos, con sed de consumismo, jejeje Un beso.

*Stanley, bienvenido a Capri. Me alegro que te haya gustado este pequeño relato, la frustración da para muy buenas historias, porque se pega a nosotros como las lapas a la roca y cuesta mucho deshacerse de ella. Un beso para ti también y espero que vuelvas por esta isla.

*Merche, las rebajas, además de para quitarse de enmedio antiguallas guardadas en los almacenes sirve para alimentar nuestra voraz hambre consumista. Pero no puedo decir esto sin confesar que a mí también me tienta... y caigo como el que más. Un beso.

*Arguifonte, muchas gracias, que mejor que mirarse en los cristales de la cocina para una mujer así... en cristales como esos hasta los pedruscos más vulgares parecen brillantes. Un saludo.

*Luz, gracias. Es que, tristemente, lo triste es hermoso, no crees? Saludos.

*Desconvencida, muchas gracias. Pues sí, es exactamente eso lo que quería reflejar, las madres que tienen que mirar no sólo por sus ojos sino por el del resto de personas de su casa. Y lo hacen con tal sonrisa, que hasta la frustración de no comprarse una blusa soñada la cambian por ropa para todos y siguen tan tranquilas. Un besazo.

*Lúcida, pues claro que sí, porque si no nadie la lograría. Aunque en cada camino hacia ella hay laberínticas calles y trampas, así que mucho cuidado donde pones el pie. Un beso.

Capri c'est fini dijo...

*Vivian, gracias. Pues sí, he vuelto a Madrid, y aún no sé por cuanto. Sigo en la lucha. Aprovecho para decir a los que me leen y a los blogueros que yo visito que estaré un poco liado y que tengan paciencia, no los abandono. Besos.

Stanley Kowalski dijo...

Gracias por tu comentario, sos muy generosa.

Un beso grande.

leo dijo...

... capri, conseguiste poner en un pequeño texto todas las realidades del pequeño mundo en que vivimos....pero que tambén, para mucha gente (y ahí me inclúo yo también, a vezes) es la única fantasía que se permiten, en su día a día....

escribes muy bien, tus textos me atraen y me gustan

eres psicólogo?

abrazo grande

Capri c'est fini dijo...

*Stanley, jejeje, soy muy generoso, no generosa, jejeje El pseudónimo puede confundir, jejeje Venga, un saludito.

*Leo, sólo es un pequeñísimo átomo de la realidad que ocurre cada día, ya me gustaría a mí resumir toda la realidad en unas cuantas palabras. Me alegro mucho que te haya gustado esta pequeña ventana al mundo. Por cierto, no soy psicólogo, ni nada parecido, pero me interesa mucho el tema. Un saludo.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

¡Hola! ya te puse entre mis propósitos de año nuevo algo en "My Blueberry", mi primera peli del año...Un relato de ilusión sobre las "marrdita" rebajas, ejejje, poético e inspirado. Yo quiero comprarme algo que abrigue bonito: me he dado cuenta que con éste frío, no tengo nada que abrigue-abrigue bonito (es todo feo y funcional, ropa funcional)...Algo que "abrigue-bonito", suele ser algo caro, y querría encontrar algo intermedio, bonito y que abrigue...pero no hay forma: ó trapos, ó plumíferos-parkas de marca rebajadas un 17 por ciento, que aún así, tienen una pinta de que se las compre el hijo de la "Marquise d'O", porque yo...Siguen vendiendo unos trapillos, que no hay manera de quedárselos ni caros ni baratos, de lo feos que son: encontrar un tesoro, tarea titánica. Como si hubiera alguno...Nos engañan, nos engañan estos romanos...
Un abrazo de re-descubrimiento Capri.

Silencio y las luces delatoras en el hielo dijo...

Y ese suspiro final, bueno afortunadamente el mundo de ahora tiene muchas cosas así para entretenerte, frustrarte y sobretodo, darte alguna buena razón para vivir, se vive al día y se vive para la rebaja

Sibyla dijo...

Hace tiempo que no voy de rebajas, es algo agotador e innecsario.
He optado por comprar, cuando de verdad lo necesito, ropa de 2ª mano en una cadena que se llama Humana, y encuentro ropa de calidad para toda la familia,y tirada de precio, ah, y en muy buen estado, pues a veces son restos de boutiques o tiendas que han cerrado.

Cuánto tiempo Capri!
Un abrazo:)

troyana dijo...

Qué gran verdad:
"El más rico es aquél cuyos placeres son los más baratos."
el tipo más féliz que conozco se ajusta a esta frase como pocos.

Lula Fortune dijo...

Pues a mí me ha parecido muy triste todo. Las rebajas, el sacrificio de la madre (¿por qué?), el comprar por comprar, la baratija, la decepción, la falsedad. No sé, es que llueve y el día está gris, será por eso.
Besos revalorizados.

Eduardo dijo...

Pues si os quejáis de las rebajas en España, me pondré marujo y os diré que en Portugal ni os quiero contar...
Capri, excelente como siempre

El Deme dijo...

Por lo visto en las rebajas suben los precios para tener excusa de volverlos a bajar. ¡Cuánto daño han hecho los escaparates a las familias! Pero, por otra parte, es tan bonito soñar con lo que hay...al otro lado del cristal!!!

panterablanca dijo...

Soñar es gratis :-) Excelente texto.
Besos selváticos.

Capri c'est fini dijo...

*Ripley, qué dificil es esa búsqueda: algo que abrigue bonito sin que sea muy caro es casi una entelequia... yo mismo he estado en las rebajas y lo que se ve es de todo menos bonito, porque lo bonito o ya está comprado o no es barato. Es asi y así lo tienes que tomas... Malditas rebajas, jejeje. Un saludo.

*Silencio, pues no sé si este mundo que tiene tantas cosas para entretenerse y/o frustrarse es el mundo ideal. No propongo una vuelta a las cavernas, pero a veces pienso que nos complicamos demasiado la vida sin necesidad alguna.

*Sibyla, es curioso el mecanismo de las rebajas, todos sabemos que son un timo, pero todos caemos en ver que hay. Es como una gran mentira asumida por todos. Yo nunca he comprado de segunda mano, no sé, me da cosilla. Es una tontería mía, pero siempre pienso en cual fue el primer dueño que se puso esa ropa. Un beso.

*Troyana, sí, es una verdad como un templo, por eso me hace torcer el gesto cuando veo a los ricos y famosos de la tele que necesitan tantas cosas para ser persona, que a veces dudo de que existan en realidad. Un beso.

*Lula, en cierto modo, es el relato de una frustración y ésta es en sí muy triste. Pero por otro lado piensa en que una madre sustituye sus sueños por hacer feliz a los suyos, sin que cambie en nada su actitud. Es de los sacrificios más bellos que pueda existir. Ánimo aunque siga lloviendo, que al fin y al cabo es sólo agua caida en forma de gotas. Besos.

*Eduardo, ¿no existen las rebajas en Portugal?¿O es que son una mierda? Si es que nos quejamos por todo, por pura insatisfaccion. Un saludo.

*Deme, tienes toda la razón, las rebajas juegan con un mecanismo psicológico muy básico, el querer tener lo que está expuesto tan bonito dentro del cristal. Y encima a mejor precio... aunque sólo sea para que unos puedan llenarse los bolsillos con nuestras ilusiones. Un saludo.

*Pantera, soñar es gratis pero los sueños se pagan muy caros si los sigues al pie de la letra, no crees? Gracias y muchos besos.