jueves, 22 de octubre de 2009

Carol

¿Qué era querer a alguien, qué era exactamente el amor, y cuándo terminaba o no terminaba? Ésas eran las verdaderas preguntas y ¿quién podía responderlas?


Cuando salió de los grandes almacenes aún no sabía cómo se llamaba. Fue apresuradamente a la nota de pedido y la leyó varias veces: Carol... Rememoró ese nombre muchas veces en los días y las noches posteriores, aunque eso no lo sabía aún. Era alta, rubia, llevaba un abrigo de visón y la gente le abría paso, o al menos eso le pareció. Buscaba una muñeca para su hija. Podía ser cualquier persona que buscara una muñeca, porque estaba cerca la Navidad, pero Carol la miró como nunca nadie la había mirado. De esto también se di cuenta más tarde, cuando volvió a verla. Entonces descubrió que había retenido la imagen de Carol perfectamente en su memoria, sin el más mínimo error. ¿Era eso el amor?

En Carol (Patricia Highsmith, 1951) no hay asesinos, ni arribistas ambiciosos, ni planes despiadados como en el resto de novelas de la escritora, pero sí suspense e intriga, porque ¿qué mayor intriga hay en un amor incipiente? Y más si es un amor inesperado. ¿Se puede una persona enamorar de buenas a primeras de otra? ¿Y si es del mismo sexo? A estas preguntas intenta responder la novela. La historia comienza en unos grandes almacenes de Nueva York donde Therese Belivet trabaja eventualmente, mientras busca empleo como escenógrafa. Allí conoce a una cliente, Carol, una mujer recien divorciada, bella y sofisticada, por la que Therese sentirá una pasión incontrolable, mezcla de admiración y de extrañeza. Therese, a quien su novio no le aporta nada, decide indagar en ese sentimiento. Sin embargo, todo serán obstáculos, incluida su propia resistencia a sentir.

Patricia Highsmith publicó esta novela en 1951 bajo seudónimo, porque según explica la autora, no quería ser encasillada en esta historia como lo había sido con el género de suspense. Sin embargo, su edición de bolsillo fue un considerable éxito, vendió cerca de un millón de ejemplares y la escritora recibió grandes cantidades de cartas de agradecimiento. Más de treinta años después, en 1983, Patricia Highsmith reconocía la autoría de, quizás, la única novela de amor que había escrito.

16 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

No sabía que hubiera escrito esa novela. Suena muy interesante. Además presiento que será un poco, o bastante, autobiográfica... Besotes, M.

Arezbra dijo...

Después de todo, somos lo que escribimos aunque a veces leamos redacciones pasadas y no nos reconozcamos como en las fotos de años atrás.
Seguramente otras obras pasaron a la historia en el anómimato porque a otros tampoco les interesó firmarlas cuando las terminaron. Tampoco sabía que hubiese escrito esa novela. Le echaré un vistazo.
Un abrazo

calamarin dijo...

Me sumo al club de los desconocedores de esta obra... parece muy interesante... Yo personalmente no creo en el amor a primera vista, en el deseo si...

Lula Fortune dijo...

Una de las grandes, la Highsmith. Creo que un día voy a plantarme y dejar de leer cosas nuevas. Me sentaré durante una eternidad a releer las cosas que de verdad me gustan.
Besos y amores.

molano dijo...

Por supuesto que el amor a primera vista existe. Yo acabo de leer aquí Lula Fortune y me he enamorado de ella. ¿Cómo no se va a enamorar uno de un nombre así?
Pues así todo.
Las respuestas a todas esas preguntas cambian con las personas, creo yo. Efectivamente, tampoco conocía el libro.

Ainhoa dijo...

He leído algunas cosas de Highsmith, pero no había oído hablar de esta novela. Parece interesante. Me la apunto.
Besos.

pe-jota dijo...

Pero es que la propia vida, con su discurrir, es una pura novela de misterio.

Vivian dijo...

Desconocía que Patricia Highsmith hubiera publicado fuera del género de suspense, y, por lo que cuentas, parece una novela interesante, con ese suspense sentimental que mencionas, coincido contigo, el mayor de los suspenses.
Me gustó la frase que escogiste para el encabezamiento de la entrada.

Por cierto, también coincido con Calamarín, no creo en el amor a primera vista, el flechazo, como pasión sí, pero como amor, no.

Un beso

troyana dijo...

Capri,
no conocía la novela,pero el argumento me resulta de lo más interesante.En cuanto al amor,la verdad es que recelo del amor a primera vista,soy más devota de la pasión a primera vista,pero no obstante,nunca se sabe...todo puede ocurrir.;)

Capri c'est fini dijo...

*Merche, sí además lees como se le ocurrió la historia a P.H. de manera casi igual a como Therese conoce a Carol, pues no queda otro remedio que pensar que es muy fiel a su propia biografía. Un besote.

*Bueno, Arezbra, somos lo que escribimos porque ha pasado por nosotros, pero eso no significa que sea fiel reflejo de que somos o de lo que pensemos. Y en cuanto a Carol, hay algunos libros que por su temática, como éste, hubieran producido un escándalo que habría perjudicado a la escritora. Los años 50 no son el siglo XXI y aún sigue habiendo reticencias. Un abrazo.

*Calamarin, no es una obra muy conocida, así que no me extraña que mucho no la conozcan. Y en cuanto al amor a primera vista, yo no lo he sentido nunca, sí el deseo... y claro, tampoco creo en él. Pero puede ser que exista... puede... Un abrazo.

*Lula, yo también creo que P.H. es de las grandes... y a veces también me planteo eso que dices, dedicarme a releer. Pero por otro lado, siempre ando a la búsqueda de "joyitas escondidas" y hay tan poco tiempo... Un beso.

*Molano, suele pasar con el amor, como con otras muchas cosas, que es cuestión de perspectiva, que cada cual lo siente de una manera o incluso pueden creer que sienten amor y es otro sentimiento y viceversa. El amor a primera vista... como he dicho arriba, no es lo mío, aunque no podría decir que no existe. Un abrazo.

*Ainhoa, se sale un poco del registro habitual de P.H. pero cuando la lees te das cuenta de que es de ella... es muy interesante. Si tienes la oportunidad, no lo dudes... Un beso.

*Pe-jota, totalmente de acuerdo, incluso pasan ciertas cosas que en una novela serían totalmente inverosímiles, pero pasan, pasan. Un abrazo.

*Vivian, pues el amor es un gran suspense, claro está, sobre todo cuando surge y aún no sabes que piensa la otra persona... intriga, nerviosismo, mucho más que cualquier cosa, así que la gran P.H. no es sólo una gran maestra del género. Y respecto a la pasión, ¿no es la pasión un amor exacerbado? Ahí puedo entender el flechazo, aunque yo mismo no lo haya sentido nunca. Un beso.

*Troyana, como puedo ver, devotos o no, todos reconocemos que pueda surgir un sentimiento en un momento determinado. Lo difícil es discernir que es... Vamos, las preguntas que se hace la protagonista de esta novela y con la que he encabezado la entrada. Un besazo.

senses or nonsenses dijo...

el amor ...hay que hacerlo.

me uno a los que desconocen la novela. la tendré en cuenta...

un abrazo.

Capri c'est fini dijo...

*Senses, el amor hay que hacerlo, que sentirlo, que tenerlo, que desearlo... un fuerte abrazo.

Le poinçonneur dijo...

El argumento es de lo más estimulante.

Me gusta.

Capri c'est fini dijo...

*Poinçonneur, sí, es muy estimulante y muy interesante... porque el mecanismo del amor es sospechosamente igual en casi todas las personas.

Un abrazo.

Justo dijo...

Pues nos has descubierto la novela a un montón de blogueros..yo tampoco la conocía, y parece de verdad muy interesante.

Patricia Highsmith me parece una gran escritora,que te hace vibrar desde el principio,con un montón de buenos recursos, que va dosificando la emoción...y además con gran penetración psicológica.

Capri c'est fini dijo...

*Justo, también me gusta mucho la Highsmith, creo que describe perfectamente los estados del alma. Y es una recomendación que se sale (sin salirse del todo) de los libros clásicos de P.H. Un abrazo