sábado, 17 de octubre de 2009

Pensamientos de un bar de copas

No hay lugar tan estrecho donde no se pueda elevar el pensamiento.

Lucio Anneo Séneca

Un whisky con coca cola, el segundo. La noche no ha hecho más que empezar. Cuanta gente hay aquí. Tenía ganas de ver gente, pero esto es demasiado. Aún así tengo que salir más. A veces, me da una pereza insoportable y estúpida y prefiero refugiarme en mi casa, en mi habitación y no moverme, como si así no me fuera a suceder nada. ¿Qué pensará cada persona que hay aquí reunida? Si se alzara en voz alta cada pensamiento, el sonido sería más atronador que la música. Me presentan a alguien. Dos besos. Otra persona, otros dos besos. Me han dicho los nombres y ya no me acuerdo de ellos. Me gusta esa chica de la barra. Podría decirle algo, pero ¿qué? Hola, soy un tío que te ha visto desde lejos y vengo aquí a darte el coñazo. No sirvo. Nunca he servido. Se le acerca un chico. ¿Es su novio? No, debe ser otro gilipollas que se ha fijado en ella, como yo. ¿Qué le dirá? Ella parece que sonríe. Buff, así me va, debería dejar de ser tan tímido. ¿Cómo te va? me preguntan, bien, bien, respondo, con desazón, como si no ocurriera nada en mi vida. La gente baila, o hace que baila. Yo mismo marco el ritmo con los pies. La chica de la barra sale a la pista. No puedo dejar de mirarla, pero con disimulo. No quiero que me cace. Se mueve sinuosamente, se ríe como una tonta con sus amigas, se luce. Sonrío y dejo de observarla. Será mejor. Charlo con alguien animadamente sobre algo superficial, la tele, por ejemplo. ¿Pedimos otra? me dicen. Bueno, me hago de rogar pero me apetece, pide otra. Me cuentan algo muy gracioso. La chica vuelve a hablar con el imbécil de antes. Aún queda mucha noche.

19 comentarios:

Arguifonte dijo...

Es lo que hace la timidez, que da para pensar, y mucho, en los bares de copas, ¿Cambiaría sin embargo la historia con esa tercera?

Arezbra dijo...

Sabes Capri?..leyendo tu entrada me he acordado de cómo llegaba a mi casa cuando salía en busca de "alguien", dejé de plantearme que estaba solo cuando salía con amigos a pasarlo bien.
No podemos controlar lo que pasa fuera de nosotros pero sí podemos intentar hacerlo con lo que sucede dentro.
Como con las pelis, las expectativas son el preámbulo de algo desastroso o de algo sorprendente, la timidez es sólo un pretexto.
Un abrazo amigo

Merche Pallarés dijo...

¡Qué bonito y qué triste! Cuántos jóvenes no os encontrais en esas situaciones... Encuentros y desencuentros. El quid de la vida. Besotes, M.

Peggy dijo...

Al calor del amor en un bar ....

Justo dijo...

Ese periodo de espera o de incertidumbre puede verse como un purgatorio, pero a mí me parece fascinante... yo llevo décadas enamorado de los bares y de lo que allí sucede, todos los días donde haya una barra y una música la vida se renueva, todo puede suceder.

Me ha gustado la idea de que los pensamientos de todos los reunidos se elevaran, qué locura sería...

Yo no quiero hacerme mayor del todo para no dejar nunca de ir a bares, porque una cafetería tomando un té con pastas no es lo mismo. Al final acabaré en el Griffins si sigue abierto, es una discoteca en Madrid donde se juntan los gays muyyy mayores, para hablar de sus cosas y bailotear un poco.

Besos: espera, que te invito a una copa

CRISTINA dijo...

A veces un bar también puede ser un desastre, y hay noches que mejor quedarse en casa, y puede suceder que la gente que llena los sitios está a mil millas de uno mismo.
Pero un bar siempre es un bar. Un buen bar te ofrece copas o cafés o lo que sea. Y te ofrece música y gente a la que "entrar" o a la que no. Y es un sitio de encuentro con los tuyos y de observación hacia los demás. Y hay malos rollos o no hay nada, claro, pero también hay muchas buenas historias que comienzan en la barra de un bar.

Saludos

dvd dijo...

Eso es siempre lo peor... que aún queda taaaanta noche...

pe-jota dijo...

Hace tanto tiempo que estoy retirado de estos avatares que casi ni me acuerdo, pero yo estaba encasillado más bien en el lado de los tímidos, así que supongo que acabé perdiéndome muchas cosas, pero a veces luchar contra la naturaleza es imposible.

molano dijo...

La cuestión es esa que uno cree que aún queda mucha noche. Y no.

troyana dijo...

Ay Capri,después de un sábado noche,este relato se hace especialmente familiar;)son muchos los pensamientos que pasan por nuestra cabeza,también cuando salimos de fiesta o de farra,pero ese diálogo interno a veces se convierte en nuestro peor enemigo y otras,en un mecanismo de propulsión;)
Bsts

theodore dijo...

A la siguiente ronda invito yo, de esta noche seguro que sale una buena historia.

calamarin dijo...

Como cantaban "Video" en los 80 "la noche no es para mi"... soy una persona de día, me gusta ver las caras tal y como son bajo la luz del sol... y por la noche dormir...

Le poinçonneur dijo...

Está clarísimo que se la acaba ligando. Pero clarísimo.

Capri c'est fini dijo...

*Arguifonte, bueno, supongo que el que es tímido aprovecha el tiempo que podría actuar pensando... Me imagino que esta historia se podría cambiar porque una noche no se parece a otra. Un abrazo.

*Arezbra, tampoco creo que el "pensador" de esta historieta fuese a buscar a nadie en concreto, simplemente observó y vio a alguien que le gustó. Eso unido a las copas... pues hace una realidad paralela, que no tiene porque corresponderse con la verdadera. Y en cuanto a las expectativas, que siempre comento con respecto de las pelis, son más importantes de lo que parecen en muchos ámbitos de la vida, como en este. Un abrazo.

*Merche, aunque parece como si el mundo durmiera, la noche está llena de historias y de muchos encuentros y desencuentros... No sé si el quid, pero a veces sí la sal de la vida. Besos, wapa.

*Peggy, bares qué lugares...

*Justo, yo tampoco lo veo como un purgatorio (espero que no haya parecido esto por lo que he escrito). Los bares son sitios estupendos, yo tampoco me canso de ellos, son estupendos para observar gente. Y por supuesto que no eres mayor para ir de bares... qué bobada es esa... uno se hace mayor cuando quiere dejar de ir de bares, no crees? Te acepto la copa (no puedo decirle nunca que no a una copa), pero no me lleves al Grifins ese...

*Cristina, pues esa era precisamente la esencia de este relato... la de cosas buenas y malas que pueden ocurrir en un bar. Te puedes sentir solo, acompañado o sobrepasado con la gente y todo en un mismo sitio, qué magia, no? Una copa a tu salud, guapa.

*DVD, tanta noche y tantas noches... casi infinitas, habrá que aprovecharlas. Un abrazo.

*Pe-jota, retirado cual vulgar vedette? No hombre... seguro que recuerdas noches de bares agradecidas o desgraciadas... pon a funcionar la memoria y de vez en cuando date una vuelta por los bares. Un abrazo.

*Molano, a veces, no nos queda más remedio que darnos ánimos para seguir, no crees? aunque en el fondo sepamos que es mentira. Un beso.

*Troyana, pues me alegro de que te resulte familiar... eso es que has salido y lo has pasado bien... el monólogo interior es engañoso, incluso para la persona que lo realiza, porque parece que refleja los sentimientos que se producen en el momento y ser una gran máscara en la que esconderse. Un beso.

*Theodore, te tomo la palabra... a final o por que pase algo interesante o por las copas, vamos a tener una nueva versión de la noche. Un abrazo.

*Calamarin, yo soy muy vampiro y la noche me gusta mucho, pero reconozco que necesito la luz del sol cual lagarto guancho... así que me tengo que dividir. Un abrazo.

*Poinçonneur, yo no lo veo tan claro, muchas veces esos pensamientos son sólo un querer y no poder... Un abrazo.

Vivian dijo...

A mí me gusta bailar, hubo un tiempo en que me gustaba ir a la discoteca precisamente por eso, para bailar, luego empezó lo de la música que parece sacada del ruído de unas obras en la M-30 y dejó de gustarme ir de discotecas, entonces pasé a ser más de ir de pubs, donde se puede hablar mejor, aunque siempre acababa fuera, tirada en el suelo hablando con amig@s, pasaba más tiempo fuera que dentro.
Ahora prefiero las reuniones en casa de algún amig@, con música elegida por nosotros y charla sobre todo y sobre nada, no sé, igual me hago mayor, tu entrada me hizo pensar, pensar y recordar.

Un beso

Le poinçonneur dijo...

Vivian, mi evolución es idéntica a la tuya. Está claro: NOS HACEMOS MAYORES.

Que sea por muchos años. Besos.

Capri c'est fini dijo...

*Vivian, podría decirte que es una evolución natural, que hay que pasar por una fase para llegar a la otra... pero bueno, simplemente, lo importante es el resultado final, si estás contenta reuniéndote con amigos, pues genial. En cualquier caso, te haces mayor, como todos, querida amiga, lo cual no significa que te haces vieja... Besos.

*Poinçonneur, que sea por muchos años lo de hacernos mayores... o no es lo que queríamos cuando eramos pequeños??? Un abrazo.

Uno dijo...

Yo he dimitido de mi puesto en la barra. Se marea mucho la copa hoy día. Se alargan demasiado las risas. Se remata la faena tan tan tarde... Los estragos causados por lo consumido en tu objeto de deseo te hacen dudar de si es la misma persona que te gustó tanto hace 4 horas en la barra. Y esa falta de urgencia se traduce en un interés tan tibio que pa que me molesto.
Pero lo tuyo, estupendo Capri, como siempre.

Capri c'est fini dijo...

*Uno, jajajaja, muy buena descripción. Concuerda estupendamente con eso de que a determinadas horas de la noche la carne más mala se convierte en solomillo. Lo tuyo sería que te fueras a algún país nórdico, que salen supertempranito y claro, todo se hace antes...
Un abrazo.