jueves, 12 de junio de 2008

Los alimentos perecederos

Es una violacion de la ley natural que un puñado de hombres estén colmados de cosas superfluas mientras la multitud padece hambre.


Rápidas carreras para agarrar el último pedazo de carne, empujones, codazos, malas miradas. Las muchas personas que entran en el supermercado se dan de bruces con estanterías vacías. Se desata la histeria. A grandes zancadas, se escudriña un pasillo detrás de otro en busca de algún alimento solitario que haya pasado desapercibido. Esta búsqueda sólo es interrumpida por los gritos de alegría de algún afortunado que ha encontrado una lata de sardinas o de mejillones en conserva. La mayoría maldice su suerte y se queja lastimosamente con las manos en la cabeza. ¿Qué vamos a hacer? piensan al unísono. El gran espacio del supermercado, en otro día rebosante de productos, hoy se llena únicamente de caras de preocupación. Caras que irán adelgazándose más y más, hasta perder la expresión, como animales hambrientos, no habrá en su camino ni amigos, ni familia. La multitud decepcionada va abandonando el edificio, lentamente, arrastrando los pies, mientras avisa a los retrasados que ya no hay nada que rascar allí. Deambulan por las calles, rebuscan en la basura, asaltan comercios. Los más precavidos esconden como tesoros sus sobras, pan mohoso, fruta medio podrida. Los niños miran a sus padres con desesperación, mientras las tripas rugen. No hay nada que comer.

La huelga del transporte en España ha resucitado el fantasma del desabastecimiento de alimentos. Creo que de manera muy prematura, porque si bien faltan algunas cosas, aún los comercios tienen lo suficiente para ir tirando. Pero es que sin la leche desnatada Omega 3 o el pan de molde integral no somos nada. El consumo de gasolina ha crecido en estos días por miedo a la escasez y eso que desde que el petróleo está por las nubes, se compra el combustible como si fuera néctar de los dioses. Y mientras, los alimentos se estropean en sus centros de distribución y se tiran, al no haber transporte que los acerquen al consumidor. Todo esto ocurre en plena crisis alimentaria mundial. Luego acabará la huelga y todo volverá a su lugar y en unos meses nadie se acordará de esto. Sin embargo, viendo el temor inaudito de la gente a no tener que comer cuando aún hay casi de todo, me pregunto, ¿qué ocurriría si sucede algo verdaderamente grave? Como una nueva guerra mundial, un golpe de estado, un desastre nuclear o algo así. Pues sería el caos, la ley de la jungla, no quiero ni imaginármelo. El precio de la gasolina sube pero aún más la tontería del Primer Mundo. Donde realmente faltan alimentos, nuestros melindres deben resultarles de lo más chistoso.

34 comentarios:

pe-jota dijo...

A nadie se la ha ocurrido pensar que esa es la situación normal en la inmensa mayoría del globo terráqueo ?¿

Anónimo dijo...

Comprendo que parte de la histeria de no coseguir alimentos de inmediato es porque se ha experimentado con el hambre ya. Tal vez no en la actualidad, pero en antaño (nuestros abuel@s), aún existe el temor inconsciente o consciente a que ocurra lo mismo. A nivel racional entendemos que es algo pasajero pero ya el miedo esta infundado y muchos no tienen que ir tan atrás para encontrar su origen. Y lo que podría asustar aún más, ni tan al frente...

homo-sapiensis dijo...

Muy buen blog, y en referencia a este post, creo que lo peligroso de la situación es la espiral en la que por histeria actuamos de forma desproporcionada, y de esa forma agravamos la situación... Un saludo

Mariluz Barrera González dijo...

No me esperaría una guerra para esperar la tragedia... actualmente vivimos en la escases de tantas cosas tan importantes... que ya casi casi siento que estamos en un gran campo de concentración... intentando salvar la vida.. la mente y el espíritu..

Un abrazo.

Mariluz EN VOZ ALTA.

El Deme dijo...

Pues sí, en el super hoy había estanterías vacías. De todas formas la gente exagera que es una barbaridad y tu reflexión sobre la riqueza y la pobreza, la desigualdad del mundo y las pocas ganas de solucionarlo, me parece interesante.

Capri c'est fini dijo...

*Pe-jota, eso mismo creo yo. Además si hay desabastecimiento es por la huelga (que algún día cesará) y por el afán de la gente de almacenar, pero por desgracia este es el pan de cada día de muchos lugares en el mundo. Un abrazo.

*Anónimo, es exactamente eso, filosofía de la escasez, la gente empieza a ver que faltan algunas cosas y se lanza a comprar como si no hubiera un mañana. Puede que sea miedo infundado de los tiempos del hambre, pero hay que ver cual es la causa de dicho desabastecimiento, es una huelga, así que en unos días todo volverá a su cauce y problema resuelto. No voy a abrir el refugio antinuclear de momento. Un saludo.

*Gracias homo-sapiensis, me alegro que te haya gustado. Es una espiral ciertamente peligrosa, pero casi inevitable, estamos tan asentados en la sociedad del bienestar que necesitamos todo al instante y eso es un gran problema con una huelga por delante. Un saludo.

*Bienvenida a Capri, Mariluz. Bueno, no me gusta exagerar, es cierto que hay escasez pero normalmente es de cosas inmateriales, falta solidaridad, falta educación, falta paciencia... y esas cosas no se obtienen en el supermercado. Espero que vuelvas cuando te apetezca y dejes más reflexiones. Un saludo.

*Sí, Deme, faltan cosas, pero vamos que si hoy no comes carne (es de lo que menos había), pues comes pasta, ensalada o lentejas... tampoco pasa nada por cambiar un día. De momento no veo la situación tan preocupante como para montar una alacena en mi casa llena de conservas. No me gusta las exageraciones, ni estas compras compulsivas y menos aún que se tiren alimentos (como está pasando) cuando podrían aprovecharse en otros lugares que lo necesitan. Un saludo.

Lula Fortune dijo...

Tu post me ha hecho pensar en muchas cosas. En lo precaria que puede resultar nuestra establecida y burguesa vida. En la indiferencia con que algunos se toman estos problemas, sabiendo que tarde o temprano se solucionará, por favor, cómo no va a solucionarse si estamos en el mundo civilizado.
En los que tienen en la escasez su día a día. A veces me pregunto qué hago escribiendo un blog.
Besos desesperanzados.

princesadehojalata dijo...

Qué razón tienes y que bien lo has contado. Nos preocupa la sola posibilidad de dejar de tenerlo todo. Ésa es la desgracia del hombre moderno.
Smapredo en noticias 2 el otro día hablaba de la justicia poética que supone la inmigración, esas personas que viene a por lo que le corresponde.
Un beso.

princesadehojalata dijo...

Sampedro, Jose Luis Sampedro.

Anónimo dijo...

Acabo de venir de la feria con los compañeros del trabajo y parecía que estabamos en el supermercado donde has estado: la gente peleándose por la comida.

Ha sido un poco desastroso y no hemos comido nada. La caseta se ha quedado sin comida, es la primera vez que pasa eso en una feria. Aunque yo he pasado un poco de comer y me he pasado con el rebujito. Era lo más fácil de conseguir (como las conservas en el supermercado).

La crisis en fiestas no se nota. La gente gasta mucho en comida (los que consiguen llegar a la barra) y en bebida. Y en montar a los niños en los cacharritos.

Yo quiero repetir, aunque vuelva a pasar hambre!!!!

Besos

pon dijo...

Yo no entiendo este histerismo por comprar como si fuera a venir una guerra. ¿Acaso vamos a morir de desnutrición por no poder comer pescado fresco tres veces al dia?¿es que hay alguien que coma pescado fresco todos los dias?. Joder, que si no es fresco es congelado, y si no puedes comer ensalada una semana no te vas a poner anémico. Esto es de locos, cos la tele diciendo todo el dia que va a haver escasez, la gente llenando carros sin parar, los supermercados frotándose las manos porque luego subirán todavía más los artìculos, los camioneros perdiendo los papeles, una huelga mal hecha y sin apoyos.....un desastre.
Estamos tan acostumbrados a tener de todo y de sobra que temblamos de pensar que falta una tontería en la nevera. Qué poco nos acordamos de los tiempos de oscuridad, cuando se compraba lo justo porque no había para más y el pescado que se comía eran boquerones y sardinas, lo más barato. Qué triste que nos tiremos de los pelos por no tener cinco tipos de lechuga que escoger en el estante.......qué vergüenza me da nuestra estupidez de nuevos ricos.

panterablanca dijo...

Pues todo eso que has dicho y aún más. No paran de decir en la tele, que como con la huelga se están echando a perder tantos productos frescos, que después los precios subirán. ¿Aún más?, me pregunto yo. Eso es lo que realmente me preocupa. Lo otro, pues no tanto, porque como me sobran unos kilillos, pues si no puedo comer tanto, tampoco es ningún drama ;-P
Besos salvajes.

rata perezosa dijo...

¡Muy buena entrada! En ocasiones pienso que los telediarios deberían prohibirlos. Sin tanta histeria colectiva nos iría mejor

Merche Pallarés dijo...

Estoy de acuerdo con el cien por cien de tu artículo. Precioso. Sí, no se lo que vamos a hacer si en realidad faltara los alimentos porque la mayoría del "primer" mundo no tenemos ni idea de cómo plantar ni siquiera una patata. Habrá que estudiar algo de agricultura, de pesca y de caza para poder sobrevivir porque, mucho me temo, que en un tiempo no tan lejano lo vamos a necesitar. Besotes, M.

Funksturm dijo...

Sólo puedo decir una cosa sobre tu post: ¡Bravísimo!

El primer mundo mirándose el ombligo y los mass-media encantados mostrando todo el día imágenes del armagedon capitalista: las estanterías vacías de un supermercado.

Patético.

Caulfield dijo...

Uf, es cierto. Supongo que si tuvieramos que recorrer cada mañana 10 kilómetros para ir a recoger agua al pozo, veríamos rídiculo el que no quedaran melocotones en el super.

Capri c'est fini dijo...

*Lula, has dado en el clavo de lo que quería decir, la entrada podría perfectamente haberse llamado La fragilidad de la burguesía. En momento así, todos (me incluyo) sacamos lo más pequeñoburgués que llevamos dentro y nos indignamos con las pequeñas "catástrofes" de nuestra vida diaria. Me alegro haberte hecho pensar, pero no dejes de escribir tu blog, alguien tiene que expresarse ante tanta estupidez, porque el que calla otorga y eso sí que no. Muchos besos.

*Sí, Princesa, la gran desgracia del ciudadano de pie, consumista, que cuando ve una estantería vacía piensa que es el fin del mundo. Finalmente nunca ocurre nada de eso. Sobre lo dicho por Sampedro, lo suscribo todo, incluso iría más allá. La inmigración es la justa venganza de los anteriormente colonizados y explotados, por eso la mayor parte del Primer Mundo debería callarse la boca. Un saludo.

*Anónimo, si las ganas de fiesta no se ponen en huelga. Siempre nos quedará el rebujito, el tinto o el Ballantines cola, bien por la dieta líquida. Besos.

*Pon, exacto, son actitudes de nuevos ricos, hoy he estado en la gasolinera y el supermercado y siguen faltando cosas pero he comprado lo que quería. Al ver estas situaciones me acuerdo de las historias de mi abuela sobre la postguerra, eso si era escasez y racionamiento... me voy que me cierran el delicatessen, jejeje besos.

*Pantera, sí, lo he escuchado, es un efecto perverso del capitalismo que los ciudadanos veremos sin poder hacer nada, porque claro, los supermercados tienen que recuperar el dinero perdido. A mí lo de comer un poco menos tampoco me vendría mal, así, que bendita crisis adelgazante. Un saludo.

*Rata, esa es otra cosa, los medios de comunicación ante noticias como esta. Supongo que haya estanterías vacías es una noticia, pero si sólo vemos imágenes de eso, creemos que es generalizado y cunde el pánico. En este caso, más que informar, desinforman. A veces a los medios no los entiendo, en serio, ¿sirven a la función social? Un saludo.

*Merche, los habitantes del Primer Mundo estamos tan ensimismados en nuestros ombligos que no tenemos tiempo ni siquiera para ver la realidad del mundo. Esto es sólo un ejemplo más. Sigamos encerrado en nuestra tecnología y veremos que pasa en el futuro. Un saludo.

*Funksturm, jejeje, eso exactamente quería decir, la "debacle" da risa, pero somos tan ridiculos que compramos y compramos. Tienes un sitio en mi refugio antinuclear. Un abrazo.

*Caufield, dudo mucho que con nuestras inmensas barrigas llenas de melocotones pudieramos ir a por agua a 10 km. Un abrazo.

Emily dijo...

Ha sido patético. Quizás porque no tengo críos que alimentar...Me he dado cuenta del egoísmo humano. Mientras unos cargando de leche...el otro que se joda...

la rata bastarda dijo...

Yo creo que estamos un poco "americanizados"...es decir....exagerando y viendolo todo como si fuese el fin del mundo.
Ayer fui a la compra y la gente en el super cargaba BARRILES de aceite y agua!!!!!!! como si fuese a haber una guerra mundial....
Vaya psicosis...y la culpa es nuestra,nosotros mismos creamos la histeria colectiva.....

Sibyla dijo...

Es inmoral!!! Todos eso miles de litros de leche, que se han echado a perder,
todos esos alimentos perecederos que se han podrido...y mientras en otras partes del planeta las personas siguen desabastecidas.
Este mundo, un auténtico caos, una auténtica locura, y mientras tanto el "oro negro", sigue en alza, como si de ello dependiera la subsistencia del planeta....

Besitos:)

El futuro está en el porno dijo...

Creo que eso del desabastecimiento se está exagerando un poco. Acabo de llegar del Mercadona y es cierto que en la sección de carne solo habían codornices y en la de verdura mucha lechuga, pero vamos que con el resto de cosas uno de hace un buen apaño.

De ahí a que haya gente que haya comprado 90 litros de leche o 120 rollos de papel higiénico....no sé. Me gustaría ver que harían en cualquier pais africano o en Birmania.

Capri c'est fini dijo...

*Sí, Emily, una conducta absurda. Yo he ido a la compra como siempre y si no había una cosa, había otra, con normalidad. Te aseguro que nadie ha pasado hambre en esta huelga, todo lo contrario, incluso algunos kilitos de más. Un beso.

*Rata, el mileniarismo va a llegarrrrrrr, supongo que esto debería decir por megafonía de los hipermercados para que compremos compulsivamente. La gente con la comida tiende a exagerar de lo lindo. Yo no sé que haría con un barril de aceite (bueno se me ocurren algunas ideas perversas, pero eso es otro tema). Aunque parece que ya hoy toda esta histeria llega a su fin. Besos.

*Sibyla, a veces no entiendo muy bien el funcionamiento de este mundo. Los alimentos se han estropeado por no haber transporte mientras hubieran sido necesarios en cualquier otro lado del mundo. ¿Dónde están las ONG? Podrían haberlo aprovechado. Pero se prefiere tirar, en fin... Un beso.

*Claro, futuro, si la peña compra aceite, agua, papel higiénico en esas cantidades, no me extraña que haya desabastecimiento. Pues por egoistas que les cunda y ese dinero en provisiones no puedan gastarselo en tintos de veranos o cervecitas... En mi supermercado también había casi de todo, incluso histeria colectiva. Un saludo.

Maya dijo...

Yo también he alucinado mucho en este episodio.. dicen que a la gente se la conoce en los momentos críticos. A mi no me ha sorprendido la reacción de la mayoría (ya sabes, mi visión fatalista sobre el género humano) pero me sigue poniendo enferma comprobar que toda esta histeria colectiva ha sido provocada por los medios de comunicación, que en su afán de ganar audiencias dan noticias en clave alarmista (cuando no meten alguna noticia amarillista).. y no olvidemos lo que ocurrió con la anécdota de Orson Welles retransmitiendo aquel programa de radio,a la gente sólo le faltó durante esta huelga viendo que los supermercados estaban vacíos, lanzarse desde las ventanas.

Un abrazo!

Capri c'est fini dijo...

*Maya, perfecta la comparación con La guerra de los mundos, la gente se traga todo lo que sale en los medios. ¿Dónde está el sentido crítico a la hora de informarse? En los peores momentos es cuando se ve claramente como es la gente, por eso decía que no quiero imaginarme como sería una verdadera catástrofe... Un beso.

Puntoaparte dijo...

A los que vivimos en el primer mundo nos gusta jactarnos de ello, miramos por encima del hombro a los "salvajes" del tercer mundo. Vemos por la tele las guerras, desastres naturales, personas hambrientas asaltando supermercados ... Violencia extrema y absurda pensamos. Por nuestra confiada mente pulula el pensamiento de "Eso no pasaría en un país civilizado ..."

Pero la realidad está ahí: El desastre del Katrina en EE.UU. en 2005, el "corralito" en Argentina (un país educado, rico y de amplia clase media) en 2001, las manifestaciones populares y la quema de miles de coches en Francia en 2005 ... La naturaleza humana sale a relucir en momentos de necesidad. Creo que a muchas personas se les debería recordar más a menudo que España pertenecía al tercer mundo hace tan sólo 50 años, que se vivía en una dictadura hace 30 ...
Y bueno, esto que pasa ahora es por una huelga, recuerdo que algo parecido pasó en los primeros días de la primera guerra del golfo. Si es que en definitiva somos un rebaño muy manejable aunque nos guste creer en nuestra "independencia". Los medios de comunicación y su alarmismo sensacionalista nos conducen como perros lazarillos a una masa que no quiere ver.

Capri c'est fini dijo...

*Puntoaparte, totalmente de acuerdo, esa sensación de superioridad de los habitantes del Primer Mundo es imaginaria, porque finalmente todos somos seres humanos y ante una circunstancia excepcional como un desastre natural actuamos de la misma manera. Lo que es indignante es que nos prestemos al sensacionalismo de los medios como rebaños (muy buena imagen). En definitiva creo que España tiene la conciencia de nuevo rico, porque aún pesa el sentimiento de penuria de años anteriores. Buena reflexión. Un saludo.

Lúcida dijo...

Nos dejamos manipular. Seguimos el ritmo que nos marcan sin pensar más que en nosotros mismos.

susana dijo...

llevo mes y medio sin conexión a internet, extrañaba en pasarme por aquí...en cuanto al post, es muy fuerte, la gente se ha vuelto loka y lo peor es q el ser humano solo se mira al ombligito....ains

Anónimo dijo...

No he visto ni he leido noticias sobre este asunto, pues no vivo en España así que no he estado expuesta al "alarmismo sensacionalista" que mencionan. Me gustaría recoger el tono que utilizan para informar sobre la crisis porque me han hecho pensar que los medios de comuncicación intentan manipular a las masas con algún propósito. A ustedes pregunto ¿cuál puede ser el fin de crear esta histeria en el rebaño? ¿mayor audiencia?

Capri c'est fini dijo...

*Lúcida, esa es la clave, nos DEJAMOS manipular, consentimos seguir como borregos los dictados de los medios. ¿Dónde está la conciencia crítica a la hora de informarse? Me parece que junto a los alimentos perecederos. Besos.

*Susana, me alegro de tu vuelta, ya se te echaba de menos, espero que no te hayas vuelto loca en el super. Un beso.

*Anónimo, si no vives en España puedes imaginarte cualquier huelga en tu país y los medios comentando sus consecuencias. Si hay huelga de transportes, por lógica, faltarán algunos productos, pero no ha llegado a existir desabastecimiento. ¿por qué lo medios nos muestran únicamente estanterías vacías? supongo que esa es la imagen de la huelga y los motivos son variados, unos para censurar los medios de los huelguistas (que afectan a los ciudadanos), otros para culpar al gobierno, otros para obtener más audiencia... los motivos son múltiples, eso unido al temor de la ciudadanía a quedarse sin nada que comer ha provocado una histeria artificial, creada o alentada por los medios. Un saludo.

Senses & Nonsenses dijo...

esta huelga de transportes me ha servido para darme cuenta -aún más- en la pérdida de algunos valores sociales que creíamos asentados.
me parece una falta de solidaridad enorme, y que necesitamos una reeducación en los valores como ciudadano. podía entenderlo (hace años) en personas mayores que habían vivido una guerra, y no les llegaba el pan, y tal...
jo, diría mucho más, pero ya me han dicho varias veces que pongo mucho el puño en alto... aunque tb vosotros os habéis puesto muy políticos.
estupendos tus dos posts.

un abrazo.

Capri c'est fini dijo...

*Senses, la solidaridad, como bien dices, debe demostrarse no en la prosperidad sino en los momentos críticos. No sé si es pesimismo social o que pero creo que en esos momentos la gente saca lo peor de sí mismo. Estaba seguro que esto de la huelga de transportes era una cosa pasajera, pero es un síntoma que la gente entre en histeria compulsiva para almacenar alimentos. Faltan valores, pero tampoco sé yo quien los puede inculcar: la familia? la escuela? esto sería otro debate. No me importa ponerme político, porque la política forma parte de la vida en sociedad, aunque algunos políticos nos desilusionen día a día. Así que en mi blog no te cortes con los comentarios políticos. Un saludo.

PD:Me alegro de que te gusten los posts, a mí tu blog también. Ya sabes que soy asiduo.

Adriàn Mariscal dijo...

Me gusta leer este tipo de reflexiones...yo creo que podrìan pasar los peores desastres, las màs graves catàstrofes y la gente termina olvidàndolo todo, casi hasta me atrevo a pensar que el peor de los males es la corta memoria polìtica...

gracias por darte una vuelta a mi blog recièn creado, por aquì sigo.

Capri c'est fini dijo...

*Sí, Adrián, desgraciadamente la memoria histórica de los pueblos es muy diminuta, un poco por ganas de olvidar y otro poco por necesidad de afrontar el futuro sin cortapisas, generalmente cuando se trata de hechos desagradables. Creo que si nos fijaramos más en nuestros errores pasados menos caeríamos en ellos en el futuro. Un saludo.